27/09/2021

¡LUCHAR SÍ SIRVE!

Bogotá D.C., 14 de septiembre de 2021, John Alexander Granados Rico.

A lo largo de los 62 años de la Federación Colombiana de Trabajadoras y Trabajadores de la Educación – FECODE, las y los maestros han dado importantes luchas para defender la educación pública del país, por los derechos del magisterio y de la toda la comunidad educativa. No se puede dejar en el olvido, la gesta de las 50 maestras y 36 maestros que en 1966 culminaron la histórica movilización denominada “La Marcha del Hambre”, en la cual recorrieron desde la ciudad de Santa Martha hasta la capital de la república exigiendo el pago de los salarios atrasados de nueve meses. Esta movilización constituye la génesis de una tradición de la federación de confrontación a las políticas educativas estatales para alcanzar mayor financiación, autonomía, estabilidad laboral y la soberanía nacional.

Los aspectos principales que le ha permitido a la federación enfrentar al gobierno nacional, con éxito en la mayoría de las veces, es que logro unificar a los sindicatos regionales más grandes que agremian al magisterio y establecer una democracia interna que centraliza las decisiones en el Comité Ejecutivo Nacional y en la Junta Nacional. Esa estructura permitió dirigir a las maestras y maestros para alcanzar el Estatuto Docente 2277 de 1979, la Ley 91 de 1989, la Ley 60 de 1993 y la Ley General de Educación de 1994 que son las victorias más importantes de FECODE.

A pesar de la gran capacidad de lucha y movilización de las y los docentes colombianos, el presidente Andrés Pastrana en el 2001 y Álvaro Uribe en el 2007, cumpliendo lo establecido en el Plan Colombia y en los acuerdos Stand By del Fondo Monetario Internacional, impusieron los actos legislativos 01 y 04 que han significado un recorte a la financiación de la educación que supera los 150 Billones de pesos, la imposición de la ley 715 y el Estatuto Docente 1278 que cerceno los derechos del magisterio alcanzados con el 2277. Esta derrota tuvo un efecto negativo en el estado ánimo del magisterio que tardo tiempo en cambiar.

La precarización de las condiciones laborales y de la educación pública del país por causa de las políticas orientadas por los entes multilaterales internacionales y la desidia del estado colombiano permitió al magisterio acumular nuevamente fuerza para salir a enfrentar al gobierno de Juan Manuel Santos y de Iván Duque exigiendo mayor financiación, nivelación salarial y mejores condiciones para el ascenso y reubicación salarial de los maestros del 1278, principalmente.

Entre el 2015 y el 2019 la federación logro llegar a importantes acuerdos con el gobierno nacional. Él más destacado es el compromiso de realizar una reforma constitucional a los artículos 356 y 357 de la constitución para aumentar progresivamente los recursos para educación y superar seis brechas educativas, Infraestructura, cobertura, jornada única, canasta educativa, educación rural y la relación entre el número de maestros y el número de estudiantes, lo cual quedo consignado en el artículo 188 del plan nacional de desarrollo 2018 – 2022. Para materializarlo se requerirá agudizar la movilización para obligar al estado colombiano a cumplir lo pactado.

En cuanto a la nivelación salarial, la federación acordó con el Ministerio de Educación entre años 2014 y 2022 ajustes salariales superiores al de todos los otros servidores públicos del orden nacional, que suman el 17%. Al comparar los salarios del año 2013 con los del 2021 la diferencia real es un aumento del 40% en dicho periodo de tiempo. A lo anterior, hay que agregar otros avances en materia prestacional como la prima de servicios pagada en el mes de julio, que corresponde al 50% del salario, la bonificación pedagógica que se paga una vez al año, que corresponde al 15% del salario y se espera el acto administrativo que la aumente al 19% y la bonificación anual para los maestros del estatuto 2277 que se encuentran en grado 14 del 10% del salario.

En lo relacionado a la reubicación y la nivelación salarial, en el 2015 se derroto la evaluación de competencias, a la cual, en los años 2010, 2011, 2012, 2013, 2013 y 2014 se presentaron 280.393 maestros y la aprobaron 58.640, el 20,91%. Con la ECDF, el modelo resultante posterior al acuerdo de 2015, en sus tres convocatorias, 2015, 2017 y 2019, se inscribieron 167.869 maestros y la aprobaron 85.762, el 51,08%, con un costo salarial de 1.1 Billón de pesos. Para ver el impacto de este modelo, en el 2014 de los 144.255 maestros del 1278 tan solo 1.718 estaban en el grado 3A y 160 en el grado 3D, en el año 2019 de los 181.008 maestros del 1278 en el grado 3A están 12.872 y en el 3D 3.029, un aumento del 749,24% y un 1.893,12% respectivamente. El reto es superar las cifras mencionadas con un nuevo modelo de reubicación salarial.

En el presente año, las inmensas movilizaciones del pueblo colombiano derrotaron la reforma tributaria presentada en el primer semestre y la reforma a la salud. La primera iniciativa proyectaba congelar los salarios a todos los servidores públicos por un término de cinco años y la segunda daba un golpe mortal el Régimen Especial de Salud del Magisterio permitiendo la libertad de afiliación.

Todavía son enormes los problemas de la Educación Pública, del magisterio y de la comunidad educativa. La evidencia demuestra que, la movilización es la única forma con la que se cuenta para enfrentar las políticas neoliberales impuestas por la OCDE, FMI, BM y BID que han sido acatadas por los presidentes de la república.  No podemos caer en el error de pensar que las acciones jurídicas pueden sustituir la lucha de masas para afrontar las medidas del gobierno nacional. Y finalmente, el movimiento social tiene periodos de auge y periodos de declive pero que en la medida en que las problemáticas aumenten, que exista la organización y una dirección sindical que comprenda y explique la política, analice la correlación de fuerzas y dirija la lucha, las y los trabajadores irán acumulando fuerzas para salir a las calles a exigir mejores condiciones.

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