31/07/2021

Sobre la asignación académica a docentes

María Fernanda Campo, ministra de educación,  en referencia a la jornada laboral de los docentes es muy clara en señalar que los maestros de secundaria que deben trabajar 22 horas de clases semanales no pueden recortarle 5 minutos a cada una porque le corresponderá trabajar dos horas más cada semana, esto es 24. Menciona como argumento central lo fundamental que resulta para el aprendizaje el tiempo de permanencia en las clases y defendiendo el interés de “sus niños y sus jóvenes”, les pide a todos los organismos de control y vigilancia del estado para que sean garantes del cumplimiento por parte de los docentes. Veamos esto con detenimiento a ver si la motivación de la Doctora Campo es la que ella dice que es.

En la circular 02 de 26 de enero de 2012 se autoriza por parte de la ministra que la duración de la hora de clase puede ser de 55 minutos siempre y cuando se le asignen dos horas más a cada docente, lo que no corrige la circular es el número de horas de clase recibidas por los estudiantes a la semana que, siendo consecuente con lo argumentado, deberían ser 33 a fin de garantizar el tiempo de permanencia. No dice que 30 horas semanales de 60 minutos son equivalentes a 33 de 55 minutos, o que 38, en la media técnica, corresponderían a mas de 41periodos de 55 minutos. Por tanto, la circular no  enmienda la disminución del tiempo de clase de los estudiantes. Es decir, la circular no garantiza lo que dice garantizar. Por esto, los organismos de control deberían caerle es a la Señora Ministra y su equipo asesor.
Contradice la directiva ministerial lo establecido en los decretos 3020 y 1850 de 2002. La asignación de docentes por curso de 1.36 y 1.7 para la media técnica no son sacados del sombrero, sino obedece a la relación entre intensidad horaria semanal de los estudiantes (30 ó 37) y a las horas semanales de clase del docente:
 (30 h/curso) /  (22 h/docente) = 1.36 docente/curso           y         (37 h/curso) /  (22 h/docente) = 1.7 docente/curso.
Por tanto, al pasar de 22 a 24 horas de clase por maestro, la relación de docentes por curso pasaría a 1.25 y 1.5 respectivamente, violentando así lo establecido en el art. 11 del decreto  3020/2002. 
Lo que si garantiza la circular es que con la medida de asignar dos periodos más de clase a los docentes de secundaria, el estado estaría prescindiendo del servicio de miles de nosotros dado que, por cada once maestros estaría quedando uno sin asignación académica y esto sí que garantiza el abaratamiento de la planta de personal para atender el servicio educativo, afán de los gobiernos neoliberales.
Esconde el gobierno la realidad de las cosas y omite decir que el recorte de los 5 minutos a las horas de clase ha sido el único mecanismo encontrado para que las instituciones de dos y tres jornadas puedan seguir brindando la cobertura que traían y que, además, atiende a necesidades de transporte y seguridad de estudiantes y padres de familia, así mismo permite mantener condiciones de aseo e higiene en las instituciones, entre otras cosas.
Reduce la señora Ministra, además, la garantía y calidad del aprendizaje escolar a la permanencia del estudiante en el salón de clases, mientras que de manera paralela obliga a su hacinamiento deteriorando su salud física y mental, abandona el mejoramiento de las condiciones locativas, impone la promoción automática, desmejora las condiciones materiales de los docentes, desatiende sus necesidades de capacitación y actualización permanentes, , entre otras cosas. Es decir, pretende soslayar su responsabilidad absoluta en la calidad  de la educación y la relación biunívoca entre esta y una adecuada financiación por parte del estado.

SOBRE TRASLADOS DE DOCENTES

Los docentes del municipio de Valledupar observamos con preocupación los traslados inconsultos a los que hemos venido siendo sometidos por parte de los rectores de un buen número de planteles educativos, en contubernio con la secretaría de educación. La motivación esbozada se resume en que somos factores generadores de conflictos o que simplemente no poseemos el perfil para seguir desempeñándonos en las áreas que hemos manejado durante décadas.
Ante el primer argumento vale la pena señalar que el primer generador de inestabilidad en los colegios es la administración municipal, que con la llamada rotación de rectores, la cual es cada vez más frecuente,  no permite que se maduren verdaderos procesos de transformación, dado que los directivos que llegan imponen inmediatamente su estilo y sus criterios llegando incluso a cambiar de un plumazo hasta los planes de estudio. Apenas normal entonces que ante tamaños abusos traducidos en  decisiones que pasan por alto el gobierno escolar y que desconocen el esfuerzo de toda una comunidad,  se encuentren voces de oposición las cuales son señaladas como elementos que no permiten una sana convivencia, o más popularmente, maestros problema, los cuales tienen como característica común, ser críticos de los actos indebidos de la administración de los planteles.
Un segundo argumento para el traslado discrecional, es el del llamado perfil, el cual, aclaro de manera inmediata,  es el profesional más no el ocupacional. En su mayoría, se trata de docentes que han contribuido con su esfuerzo de manera positiva a la formación de su comunidad, al crecimiento de la institución y poseen el saber, el conocimiento de las áreas en las cuales han trabajo durante tanto tiempo; docentes que  se han venido desempeñando en áreas de formación por décadas y que adquirieron un título profesional cuando en la región los únicos que se otorgaban eran los de Administrador Educativo y Licenciatura en Educación con Énfasis en Básica Primaria. Estás características son propias de un importante sector del magisterio del municipio y aún más, del departamento y tal vez del país. No le es propio además a los maestros rasos sino que también está en los directivos docentes, coordinadores, rectores, directores de núcleo y hasta supervisores. Quizás  por esto el municipio de Valledupar se abstuvo de aplicar la medida de manera rasa y la ha dejado como un criterio a considerar en la distribución de la carga académica, pero que no es el definitivo debido a que el caos que se generaría sería de importantes dimensiones.
Es bueno puntualizar que compartimos los criterios que desde la academia han expuesto diferentes autores que coinciden en señalar que, “en el caso de la enseñanza, es evidente que se necesitan determinadas competencias para desempeñarla con corrección y que no todas las personas están capacitadas para ejercer estas funciones, aunque, ciertamente, tendríamos que añadir que el perfil docente demandado está al alcance de todos los que deseen dedicarse al magisterio con voluntad, conocimiento y desempeño ético” *  Marchesi Ullastres & Díaz Fouz (2007) **analizando las opiniones de los futuros docentes de Primaria y Secundaria, encontraron que, en dicho estudio, el 90,2% de los encuestados afirma que para ser docente hace falta tener vocación (los docentes en activo son el 90,7%).  Sólo se es un verdadero profesional cuando se tiene vocación. ***
En consideración a la inexistencia de una directriz taxativa de las autoridades educativas de asignar carga académica de acuerdo al título profesional, (lo cual es imposible de aplicar al pie de la letra),a que existen consideraciones de distinta índole (los derechos fundamentales a una familia, a la salud, la dignidad y la vida, entre otros) de los compañeros,  ante las cuales hay  sentencias de la corte constitucional que establecen que la discrecionalidad del administrativo para trasladar está supeditada a la preservación y garantía de los derechos fundamentales del docente y a la real necesidad del traslado.
Por lo aquí expuesto, TRIBUNA MAGISTERIAL llama a los docentes de Valledupar a ponerse en estado de alerta para enfrentar este nuevo abuso que tiende a extenderse y a convertirse en el modus operandi de una administración que pretende pasar por encima de nuestros derechos y los de la comunidad en general.
*Faustino LARROSA MARTÍNEZ   Vocación docente versus profesión docente en las organizaciones educativas. Revista Electrónica Interuniversitaria de Formación del Profesorado (REIFOP) continuación de la antigua Revista de Escuelas Normales. Pág.44. Zaragoza (España dic. De 2010.
* *MARCHESI ULLASTRES, A. (2007). Sobre el bienestar de los docentes. Competencias, emociones y valores. Madrid: Alianza.
*** GICHURE, C. W. (1995). La ética de la profesión docente. Estudio introductorio a la deontología de la educación. Pamplona: Eunsa..

JAVIER S. PALLARES ARRIETA. TRIBUNA MAGISTERIAL  VALLEDUPAR, FEBRERO 19 DE 2013

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