02/08/2021

Si se aprueba proyecto, factura de valorización sería más cara

Dudas frente  al futuro de la valorización
Buscan construir pasos deprimidos en la Caracas.

El valor de las obras aumentaría, pero habría 650.000 contribuyentes menos para pagarlas.
Si se aprobara el proyecto presentado por la Administración el fin de semana ante el Concejo para modificar el actual cobro por valorización en Bogotá, a una buena parte de los contribuyentes se les podría incrementar considerablemente el valor de sus recibos. (Lea: Estos son los seis grandes pecados del actual cobro por valorización).
Lo anterior, porque aumentaría el cobro global de 850.000 millones de pesos a 1,4 billones de pesos, y se distribuiría entre menos ciudadanos: ya no serían 1’700.000 dueños de predios, sino apenas 1’050.000.
Desde ya se prevén cuáles serían las zonas donde se impactarían más las finanzas de los contribuyentes. Hoy hay 17 localidades que deben pagar, pero con el cambio solo lo harían algunos habitantes de Usaquén, Chapinero, Puente Aranda y el centro ampliado.
De hecho, hay dos áreas que recibirían este golpe con mayor fuerza. Chapinero y Puente Aranda no solo tendrían que responder por las obras de mantenimiento, reparación y reconstrucción de su malla vial local, intermedia y arterial, sino que también deberían dar un aporte considerable para construir los pasos deprimidos en la avenida Caracas.
Sobre esta ambiciosa obra, el exalcalde Enrique Peñalosa respaldó al alcalde Gustavo Petro. “Bien por enterrar la troncal de la Caracas en las intersecciones. Así aumentan la velocidad y la capacidad de TransMilenio”, dijo en su cuenta de Twitter. (Lea: Petro propone revolcón en cobro por valorización).
A juicio de expertos en finanzas distritales como Carlos Alberto Sandoval, exsecretario de Hacienda, otro de los inconvenientes que se vislumbran es que se pueda generar una sensación de doble tributación. “El problema es que la valorización –como está planteada en el proyecto presentado el sábado– se cobraría dos veces: los ciudadanos pagan unas obras que aumentarían el precio de su inmueble y, cuando les vuelva a llegar el impuesto predial, el valor de este tributo también subiría”, dijo Sandoval.
Puntos clave del proyecto
El cambio más relevante que traería el nuevo acuerdo, si fuera aprobado, es que habría un tope anual. Se pagaría por valorización el equivalente a, máximo, dos impuestos prediales, y si el valor del recibo fuera mayor, podría diferirse hasta por 3 años.
También cambiaría la fórmula para asignar el cobro. Ya no se contemplarían el estrato, área, pisos o grado de beneficio, sino solo la distancia del predio con respecto a la obra más cercana y el valor del avalúo catastral.
El alcalde Gustavo Petro ha insistido en que se exonerarían del pago todos los predios con avalúo catastral igual o inferior a 80 millones de pesos, con lo cual quedarían exentos del cobro los estratos 1, 2 y la mitad del 3.
Qué esperar si aprueban el acuerdo
¿Qué pasaría con los que ya pagaron?
Si el Concejo aprueba el proyecto, habrá reliquidación y se hará un cruce de cuentas para abonar lo pagado al nuevo cobro. Si hay saldo a favor, se devolverán los recursos a cada uno de los contribuyentes.
¿Puede aumentar el cobro?
Hay varias posibilidades: algunos dejarían de pagar, a otros les podría bajar y a algunos les aumentaría el valor de la factura.
¿Qué pasa con quienes ya interpusieron recurso de reconsideración?
Esos recursos quedan sin piso jurídico, porque cambiaría el acuerdo. Si al recibir la nueva factura los contribuyentes siguen en desacuerdo, pueden radicar un nuevo recurso.
¿Si se aprueba un nuevo plan de obras, qué pasa con el que ya están pagando los ciudadanos?
Se revisarían las obras más importantes para priorizar las de mayor envergadura o las que tengan mayor avance en diseños, estudios y adquisición predial. Las que continúen en la lista se pagarían por cupo de endeudamiento.
¿Y ahora sí tomarán en cuenta la capacidad de pago?
El cobro tomaría en cuenta solo dos factores: el valor de avalúo catastral del predio y la distancia de la obra más cercana. Así, el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) cobraría según la capacidad de pago por obras que de verdad benefician a cada contribuyente.
Lo que sigue en el Concejo
Distrito espera que se debata en dos meses
Si el Concejo quiere que los ciudadanos tengan un panorama claro de lo que sucederá dentro de dos meses, cuando venza el plazo para pagar con el 15 por ciento de descuento, queda una apretada carrera por correr. Ya se definió que los ponentes para el debate serán los concejales Ómar Mejía (conservador), Patricia Mosquera (Partido de la U) y Yezid García (Progresistas). Ellos tienen 10 días para hacer ponencia ante la comisión de presupuesto, con posibilidad de prórroga por 10 días más.
Para que el proyecto pueda seguir su curso lo más rápido posible, lo importante es que se apruebe en primer debate antes del 10 de marzo, día en que acaban las sesiones extraordinarias en el Concejo.
Si para esa fecha no se ha debatido el proyecto, la Alcaldía deberá presentarlo de nuevo.
Obras para estratos 1 y 2
Quedan en manos del cupo de endeudamiento
Si se aprobara la iniciativa tal como está, la construcción de obras de infraestructura vial en zonas de estratos 1, 2 y la mitad del 3 quedaría en manos de un nuevo proyecto de cupo de endeudamiento que la Alcaldía espera presentarle al Concejo en el trascurso de este año.
El problema es que varios concejales se han mostrado renuentes a darle visto bueno porque, según algunos de ellos, es como firmarle un “cheque en blanco” al Distrito.
“El año pasado, la prioridad del cupo de endeudamiento no era pagar las obras de valorización, sino fondear el plan de desarrollo, que hoy está desfinanciado”, explicó Juan Carlos Flórez (Movimiento ASI).
Si la propuesta no es bien recibida en el cabildo, se corre el riesgo de que la ciudad tenga un crecimiento desigual en infraestructura.
REDACCIÓN BOGOTÁ

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