24/07/2021

Desastre vial pone al desnudo el fracaso de la política privatizadora: Otra locomotora que, en verdad, es un carro de balineras

Oficina de Prensa Senador Jorge Enrique Robledo, Bogotá, 16 de noviembre de 2010.

Revisar de raíz la política vial, fundamentada hoy sobre las privatizaciones, demandó en la Comisión Quinta el senador Jorge Enrique Robledo en el debate al ministro del Transporte, Germán Cardona. Pidió también adelantar con seriedad estudios técnicos a la hora de definir las dobles calzadas, para no continuar haciendo obras suntuarias con los escasos recursos del presupuesto público.

En materia de infraestructura vial, preguntó el senador del Polo, ¿cuál es el balance de la política privatizadora? Al revés de como nos la presentaron. “Salvo haber enriquecido a unos cuantos gatos gordos y lustrosos, el resultado es un desastre”. Colombia sigue siendo uno de los peores países del mundo en carreteras pavimentadas. Con solo 287 kilómetros por millón de habitantes, el país está incluso por debajo de Bolivia, Perú y Ecuador, con 406, 423 y 478, respectivamente, y ni se diga frente a España, con 15.450, y las demás naciones industrializadas. Y el problema, en vez de ceder, tiende a agravarse, como lo muestran las últimas estadísticas. Los tramos clasificados como “malos o muy malos” aumentaron de 8 a 21 por ciento entre 2003 y 2009. Pese a ello, el ministro de Transporte acaba de afirmar, en entrevista concedida a Yamid Amat, que la estrategia del presidente Santos en materia de obras civiles no será otra que la de continuar las privatizaciones.

Para colmo, los contratistas privados, detentan hoy un enorme poder casi extorsivo. Son las maniobras especulativas de los banqueros y los inversionistas las que elevan los costos de las obras hasta extremos exorbitantes, sin hablar de la corrupción, en que han quedado comprometidas hasta trasnacionales españolas como Commsa, en el controvertido caso de la vía Tobiagrande-Puerto Salgar.

También aquí el presupuesto es por completo insuficiente, como lo reconoce el mismo ministro en todos los tonos. “El gobierno no puede, entonces, seguir presentando las vías como locomotora de la economía, cuando si mucho son un carro de balineras”, concluyó el vocero del Polo Democrático en el Senado.

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