02/08/2021

¿Con la plata del míster o el míster con la plata?

Jorge Gómez Gallego*, Medellín, 13 de febrero de 2011

Aclarará el dilema la manera como se financie HIDROITUANGO, el mayor proyecto hidroeléctrico de la historia de Colombia.

En Antioquia es bastante común la expresión de que hay que aprender a trabajar con la plata del míster. Ésta apareció con la compra de café para la exportación con recursos provenientes de casas comerciales norteamericanas, y como expresión de la adquisición de mercancías importadas a crédito. Luego se generalizó para el fiado en general.

No es discutible que cuándo se carece de los recursos necesarios para la explotación de un recurso o para emprender un proyecto económico, el crédito se hace obligatorio.

Pero en el caso de HIDROITUANGO, el asunto debe mirarse con cuidado, pues no es aceptable acatar el consejo que nos daba el anterior Gerente del IDEA, hoy candidato a la Gobernación de Antioquia, empeñado en entregar a un inversionista extranjero semejante negocio, en el sentido de que HIDROITUANGO se debía hacer con la plata del míster.

La batalla que libramos el año anterior casi todos los antioqueños para evitar que HIDROITUANGO se ejecutara en la forma que lo pretendían el Gobernador actual y quien aspira a sucederlo, habrá sido en vano si EPM, empresa de propiedad 100% del Municipio de Medellín, termina convirtiendo la financiación del proyecto en una gran burbuja financiera, como lo dejan entrever los indicios de que disponemos.

Una vez concluido el proceso de negociación en el que se entregó en concesión a EPM el proyecto, su Gerente General circuló entre los empleados de la entidad un informe en el que afirma que explorará la posibilidad de vincular uno o varios socios a la construcción del proyecto -nacionales o extranjeros-, que compartan riesgos y aporten recursos para el proyecto, sin que se afecten las condiciones mínimas de rentabilidad y viabilidad del negocio.

El pasado 24 de enero fue reseñada en los medios especializados una emisión de bonos a diez años, por valor de 1.25 billones de pesos, a una tasa anual del 8.5%. Y en la edición digital de la Revista Semana del 13 de enero, se había informado acerca del mandato otorgado por EPM a Bank of América Merrill Lynch y Barclays para realizar reuniones con inversionistas internacionales de renta fija dentro de la estrategia financiera para el desarrollo de Hidroituango, y con el propósito de estructurar una emisión de bonos en dólares.

¿Y eso qué? replicarán los adictos a trabajar con la plata del míster, que son quienes detentan el poder en Colombia. Pues bien, voy a tratar de explicar muy brevemente que si las cosas se desarrollan por esa vía, es el míster el que va a terminar quedando con nuestra plata.

La emisión de bonos concretada en enero de este año, con recursos obtenidos en el exterior, aunque no están destinados a HIDROITUANGO, nos da pistas sobre lo que puede pasar con el proyecto. En primer lugar, la tasa de interés fue escandalosa si la comparamos con otras que se conocen en el mercado. Veamos algunas: TES a 10 años: 7,1%; TES a 14 años: 7,6%; Tasa de captación CDT 1 año: entre 3,2% y 4,6%; Bonos del Tesoro de EEUU a 10 años: 2,57%; Bonos del Tesoro de EEUU a 30 años: 4,04%; Tasa FED: 0,25%; Tasa Banco de la República: 3,5%. Insisto en que a pesar de estar representados en pesos, los bonos los colocó EPM en los mercados externos de capital, lo que implica monetización de divisas, o dicho de otra manera, convertir dólares que estaban rentando bajísimas tasas de interés, en pesos colombianos obteniendo el doble, el triple o más, y recibiendo de manera adicional el enorme beneficio de la revaluación del peso.

Para el caso de HIDROITUANGO, emitir bonos de renta fija en dólares sería doblemente negativo. Por un lado se trasladaría una significativa porción de las enormes utilidades que el proyecto promete arrojar hacia la arcas de los especuladores financieros internacionales y de otro, se estimularía aun más el espiral revaluacionista de nuestra moneda, profundizando el ataque al aparato productivo nacional, tanto al que exporta, como al que surte el mercado interno.

Pero lo más grave es que no se necesita la plata del míster para ejecutar el proyecto. El costo total está tasado en U$ 3.000 millones de hoy, de los cuáles U$ 1.000 millones se deben usar para comparar los equipos eléctricos y mecánicos que no se producen en el país, es decir, requieren moneda extranjera. Los otros U$ 2.000 millones son para la obra civil, la adquisición de predios y otras inversiones que se pueden pagar en pesos colombianos.

La porción en moneda nacional (70%) se puede atender con el 25% de las utilidades anuales de EPM, que en el año 2009 superaron la suma de $ 1.6 billones. El acuerdo de concesión tiene contemplada una tasa de interés del 6% anual para los recursos aportados por EPM o para atender los que deba obtener en el mercado de capitales, aparte de la Tasa Interna de Retorno del 11.7%. Reinvertir la cuarta parte de las utilidades en un negocio de semejante rentabilidad sería una decisión recomendable en cualquier circunstancia. Absurdo sería compartir semejante oportunidad con los linces del capital financiero internacionales.

Los recursos en dólares deberá proveerlos EPM por otra vía. El Concejal de Medellín Carlos Ballesteros y este Diputado, presentamos a la Gerencia de esta empresa una propuesta para buscar un acuerdo con el Banco de la República, de forma que este le venda U$ 1.000 millones, pagaderos en 15 años, con una tasa de interés del 2% anual. Estos dólares equivalen únicamente al 3.8% de las actuales reservas internacionales, que se encuentran en el exterior rentando menos del 1%, se dice que en promedio al 0.5%, y por este fiado, podría recibir cuatro veces más. Así la nación incrementaría sus ingresos significativamente y EPM no tendría que salir a emitir bonos de renta fija a una tasa de usura y afectando la tasa de cambio.

Cálculos hechos por un equipo de economistas conocedores del tema, estiman que pagado de esta manera, el proyecto HIDROITUANGO podría recortar los costos financieros en una suma que puede oscilar entre los U$ 400 y los U$ 800 millones de dólares, además de ahorrarle al país el avivamiento de la perversa revaluación del peso.

¿A cuenta de qué tendríamos que compartir con monopolios especulativos la enorme rentabilidad que ofrece la mejor alcancía de aguaceros que existe en América Latina y buena parte del mundo actual?

Que se haga un gran debate, regional y nacional sobre el tema y que la ciudadanía sea partícipe del mismo, pues sin necesitar la plata del míster, éste se va a quedar con la de nosotros.

*Diputado Asamblea Departamental de Antioquia POLO DEMOCRÁTICO ALTERNATIVO.

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