04/08/2021

Bogotá D.C., 14 de julio de 2020, Natalia Barrios, Tribuna Magisterial Bogotá.

Por donde camina un maestro, se siembran flores en medio de la adversidad…

Nuestra compañera Luisa dejo hermosos y florecidos jardines en cada rincón por donde caminó a lo largo y ancho de nuestra geografía nacional, su palabra siempre dulce, firme y certera se convirtió en un faro que nunca dejará de alumbrar y llevar luz frente a las grandes luchas sociales.

Las ondulaciones suaves de la cordillera de los Andes, el olor a café y los bellos paisajes del Quindío tuvieron la fortuna de recibir a una gran mujer, luchadora incansable, hija ejemplar, compañera de caminos pavimentados entre banderas amarillas y rojas, senderos de tierra, piedra, adornados y acompañados de los rostros de jóvenes estudiantes; son fotografías en nuestra retina como uno de los más bellos recuerdos. Fueron ellos, los estudiantes por quienes inicio desde muy joven su gran trayectoria política y sindical, su ardua defensa por los derechos conquistados, ganados y que jamás serán negociados sigue convirtiéndose y afirmándose como una gran premisa   que nos dejas a quienes pudimos y tuvimos la fortuna de tener a Luisa Fernanda Ospina madera en nuestra vida.

Tu Nombre que llega como una brisa suave y delicada en una mañana fresca quedará plasmado en nuestros corazones, jamás olvidaremos y dejaremos de lado tu legado; la responsabilidad y fraternidad que te caracterizó, así como como tu infinita alegría son a pesar de las difíciles circunstancias y tu pronta partida resolución de trabajo duro y vida sencilla…

Querida, recordada y amada Luisa, un dolor intenso, inexplicable, muy profundo se asienta en nuestros corazones, lagrimas amargas y saladas recorren nuestros rostros, todavía sin poder comprender porque tuviste que marchar tan pronto.

Atravesamos momentos oscuros y turbulentos. La tarea de seguir forjando un frente amplio y democrático sigue siendo premisa para el magisterio colombiano que se queda  sin tus manos y compañía…

Guardamos y custodiamos en los rincones que jamás se borraran de nuestra memoria, ese último abrazo, discurso y palabra esperanzadora. Continuamos caminando bajo el mismo cielo, vuelves a la tierra que te parió, seguramente seguiremos escuchando entre susurros: primero lo primero, salud y educación.

Llevamos tu risa, tu bella e inigualable sonrisa como la mas grande de las banderas. Parte una GRANDE…

Gracias, siempre gracias porque nos enseñaste tanto, con tu palabra, el libro y el lápiz. MAESTRA Luisa, mi Profe Luisa.

Paz en tu tumba, lucha incansable de unidad y sacrificios para quienes nos quedamos.

VIVA LUISA FERNANDA OSPINA MADERO!!!

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