Robledo vs Restrepo: la pelea por la verdadera ‘revolución agraria’

El Senador del Polo Jorge Enrique Robledo ha sido uno de los más grandes críticos de la política agraria del gobierno Santos, cuando el presidente ha dicho que está haciendo una verdadera reforma agraria. 
El Ministro de Agricultura Juan Camilo Restrepo ha respondido a varios derechos de petición del senador Robledo, y además a defendido la labor ‘histórica’ de Santos en respuesta públicas al senador y a otros líderes de opinión como Daniel Samper. 
Juan Manuel Santos anunció hace dos semanas que realizaría varias marchas junto a las víctimas y que su gobierno estaba realizando una verdadera ‘reforma agraria’. Sus palabras, han sonado exageradas al mirar las cifras y la entrega de tierras que ha hecho en los 18 meses de su gobierno.
Foto: www.presidencia.gov.co
Hoy el Presidente Santos marchará con las víctimas del despojo para rechazar la violencia contra aquellos que reclaman su derecho a la restitución y para demostrar su compromiso con lo que él ha llamado una verdadera ‘revolución agraria’.
Pero su primera marcha se da justo cuando su promesa agraria quedó en entredicho esta semana por una pelea entre el  Ministro de Agricultura Juan Camilo Restrepo y el senador del Polo Jorge Enrique Robledo, quien acusa a Santos de hacer más ‘show’ que cambios reales a favor de los desposeídos.
El presidente Santos intervino primero en la pelea y en una declaracion pública el miércoles dijo que la ley de restitución de tierras tiene “enemigos que están tratando de tergiversar los hechos y desprestigiar la Ley por razones eminentemente políticas”.
Aunque no menciona al senador, para la oficina de Robledo fue claro que el enemigo que mencionaba Santos no era otro que este congresista.
Robledo es senador de la Comisión Quinta, que se encarga de los temas agrícolas, y desde allí se ha lucido como congresista en los últimos años: fue uno de los más fuertes críticos de Andrés Felipe Arias en el caso de Carimagua, y también fue quién le hizo a los dos Ministro de Uribe (Arias y Fernández) debates de control político por el escándalo de Agro Ingreso Seguro y por el que ahora están siendo investigados.
Por eso, cuando Santos decidió tomar el tema agrícola como bandera, Robledo se convirtió en su natural contradictor.
Y desde diciembre, el senador viene denunciando cómo el Gobierno engloba cifras para demostrar que Santos, hasta el momento, no ha hecho ninguna revolución agraria.
En respuesta al ataque de Santos, Robledo envió una carta a la Alta Comisionada de Naciones Unidas Terry Morel en la que explica su posición, y las cifras que recogió para decir que este Gobierno no es muy distinto de los anteriores, que no se caracterizaron por ser revolucionarios.
Esta discusión se ha convertido en una pelea política en la que Santos y Robledo se juegan su reputación como defensores de los campesinos sin tierra y en la que ambos le ponen el foco solo a cierta esquina de la verdad.

¿Una verdadera ‘revolución agraria’?

El 3 de agosto de 2010 Presidencia sacó un comunicado titulado el “Gobierno superó la meta de entregar en su primer año 350 mil hectáreas de tierras a víctimas de la violencia”, en el que Santos dijo que en Colombia “estamos haciendo una verdadera revolución agraria”.
La Unidad de trabajo legislativo de Robledo decidió verificar esa cifra y encontró que era parcialmente cierto.
Al mismo tiempo que Presidencia publicó ese comunicado, que suena histórico para las víctimas, el Ministerio de Agricultura explicó las 350 mil hectáreas con menos pasiones: de esas, dice, solo 14,278 son de restitución a víctimas. El resto fueron adjudicaciones de baldíos a campesinos no víctimas, o ampliación de resguardos, o formalización de títulos a comunidades negras. Aunque el Ministerio de Agricultura aclaró la diferencia, lo que quedó registrado ante las cámaras fue el anuncio publicitario de Santos: que el Gobierno le dió las 350 mil a las víctimas.
Otro caso que generó molestias a Robledo tiene que ver con la hacienda ‘Las Catas’.
Esta es una hacienda que fue incautada por la Dirección Nacional de Estupefacientes en 2005 a los herederos de los hermanos Moncada (miembros del Cartel de Medellín asesinados por Pablo Escobar en La Catedral) y entregada ese mismo año provisionalmente a 304 familias de campesinos y desplazados. Aunque estos no tenían aún los títulos -porque las tierras estaban en proceso de extinción de dominio- viven allí desde entonces.
En diciembre del 2011, el Incoder culminó el proceso de extinción para entregar los títulos. Y el 12 de enero, día en el que el Incoder entregó los títulos de propiedad sobre las tierras que los campesinos usufructaban desde el 2005, Santos volvió y dijo que ese día iniciaba la Gran Revolución Agraria. “Y hoy, muchos años después, lo que estamos haciendo es que ese predio que era de una sola persona, que pasó por ese proceso, se lo estamos entregando a más de 300 familias y les estamos dando la ayuda para que ese predio se vuelva un predio productivo”, fueron sus palabras.
En casos como estos, el diablo está en los detalles. Por un lado Santos no niega que hubo un ‘proceso’ anterior. Pero también hace propaganda de lo que le tocó a su Gobierno: entregar finalmente los títulos de una tierra que el Incoder ya había prometido y entregado desde 2005.
Y esa propaganda, es lo que molesta. Para el senador del Polo, los detalles sí importan. Y no sólo a él.
En su última columna en El Espectador, la periodista María Teresa Ronderos también manifestó su preocupación por la forma como Santos presenta sus resultados: “Preocupa, sin embargo, el uso libre de estadísticas para inflar los logros en materia de restitución. Dicen que han adjudicado 852 mil hectáreas a 33 mil familias (…). La verdad precisa es distinta. La cifra incluye la titulación de tierras baldías, la formalización de tierras colectivas de comunidades afro e indígenas, la entrega de tierras a campesinos que no son desplazados e, incluso, la regularización de terrenos como parques naturales y humedales».

 

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