04/08/2021

El Gobierno Nacional dilata cumplimiento de los acuerdos con el Magisterio y rompe la paz laboral

Gildardo Quevedo Florido, Villavicencio, noviembre 10 de 2016

En el mes de mayo del año pasado se firmó un acuerdo entre el Gobierno Nacional y la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación, con el cual se superó el conflicto laboral que llevó a las calles al magisterio colombiano por dieciséis días. El mismo viene siendo incumplido por la administración Santos, razón por la cual la Junta Directiva Nacional de nuestra Federación decidió por unanimidad convocar al magisterio a anormalidad académica en todo el país a partir del próximo 9 de noviembre, sumarse masivamente a la Jornada Nacional de protesta convocada por el Comando Nacional Unitario con la toma de Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Bucaramanga, el 17 de noviembre. Con su actitud el Gobierno ha roto la paz laboral en la educación pública.

No sólo se viola el acuerdo sino que se desacatan los convenios de la OIT y se agravian los compromisos refrendados el 7 de julio de este año en la Casa de Nariño, siendo el Presidente precisamente, el garante de los mismos. Si bien, por el reclamo y la presión del magisterio fue expedido el decreto sobre los efectos fiscales de los ascensos retroactivos al 1° de enero del año en curso, aún se mantiene la situación de inobservancias a lo pactado.

Dentro de los muchos incumplimientos destacan los siguientes:

1. No se ha expedido el acto administrativo que establece el cronograma de los ascensos de los docentes de la segunda cohorte del año 2016, con el evidente propósito de negarles sus derechos de carrera.

2. No se pagan las deudas con el magisterio. Mientras el Ministerio de Educación a través de la oficina de Fortalecimiento a la Gestión Territorial nada en la negligencia, se apoya en el Ministerio de Hacienda quien se ha convertido en un retén para hacer efectivo los pagos de las deudas por diversos conceptos, de manera que la concurrencia de la Nación se convierta en letra muerta.

3. De igual forma, no se ha convocado la comisión de alto nivel para abordar la continuidad del tema del proceso de nivelación salarial acordada.

4. El reconocimiento de la Pensión de Sobrevivientes, permanece congelado su estudio en la Comisión Intersectorial del Régimen de Prima Media con Prestación Definida del Ministerio del Trabajo.

5. No se resuelve la preocupación de los educadores en torno a la reforma al Sistema General de Participaciones que debe definir y garantizar la educación pública administrada y financiada por el Estado, desde el preescolar hasta la universidad.

6. El Gobierno Nacional expidió el Decreto 2418 de 2015 que reconoce la Bonificación por servicios prestados a todos los trabajadores al servicio del Estado que llenen los requisitos, pero excluyendo a los maestros como si no fuésemos asalariados de esta rama estatales.

Pero además, los maestros colombianos saldremos a movilizarnos y protestar contra la alcabalera reforma tributaria del Gobierno Nacional, violatoria del artículo 363 de la Constitución Política; “El sistema tributario se funda en los principios de equidad, eficiencia y progresividad”. En su defecto, la mal llamada reforma tributaria es regresiva. Prueba de ello es el aumento y proliferación de los gravámenes indirectos donde los que tienen menos pagan más y una eliminación de los impuestos directos al patrimonio y al ingreso, en donde los que tienen más pagan más, afectando gravemente a la mayoría de los colombianos. Esta reforma no es equitativa por cuanto reduce la base gravable o monto salarial para declarar renta de $3.5 a $2.7 millones, con lo cual más maestros y trabajadores declararán renta y serán objeto de retención en la fuente, mientras los dividendos que reciben los grandes empresarios sólo serán gravados cuando pasen de 29.7 millones en un 10% y en un 5% entre 17 y 20 millones; el aumento del IVA del 16 al 19% se afecta la canasta familiar en más del 60%. Tampoco es progresiva, porque reduce el impuesto de renta para las empresas bajándolo de 43 a 32% en tres años y, las ubicadas en zonas francas sólo pagarán el 24%; el denominado monotributo a los tenderos, impuestos a las bebidas azucaradas, a los combustibles; en fin, una cascada de impuestos a los asalariados y sectores medios de la población.

Los maestros, reafirmándonos en nuestro compromiso manifestado reiteradamente, nos unimos al clamor nacional porque se llegue ya a un acuerdo que dé por terminado el conflicto armado con las FARC, se avance rápidamente en el proceso con el ELN en la búsqueda y consolidación de una paz total.

A pesar que nos la jugamos por el SÍ al Plebiscito por la Paz y seguiremos adelante en esos propósitos, ante la grave situación que vivimos los maestros, la Junta Directiva Nacional de FECODE realizada el pasado 2 de noviembre, frente a la decisión del gobierno del presidente Santos de dilatar el cumplimiento de los acuerdos con el magisterio y romper la paz laboral, decidió declarar al magisterio colombiano en estado de alerta máxima, a partir del 9 de noviembre, decretar la anormalidad académica en todas las Instituciones Educativas del País y si no hay pronto y efectivo cumplimiento a nuestras demandas, convocar el PARO NACIONAL.

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