EJECUTIVO DE FECODE
Cartagena, abril 18 de 2012
La profesión docente tiene un carácter especial, el trabajo educativo con la niñez y la juventud representa en cualquier sociedad una labor de enorme importancia, de especial cuidado y tratamiento; es la garantía para la formación de las generaciones que habrán de liderar el avance y desarrollo de una nación. Es por ello que esta labor debe estar regulada por una legislación de carácter especial, que atienda las distintas particularidades de la profesión docente, otorgando las garantías laborales, salariales, prestacionales, sindicales, políticas, disciplinarias, de estabilidad, de ascenso en la carrera y demás condiciones que permitan el desarrollo de una de las actividades claves en nuestra sociedad.
El primer estatuto docente (decreto ley 2277 de sept. de 1979) fue conquistado por el magisterio colombiano después de una década de luchas, paros y movilizaciones que le arrancaron finalmente al gobierno el acuerdo de negociar con Fecode un estatuto docente. Para ello el Congreso de la República expidió una ley que le dio facultades extraordinarias al ejecutivo para expedir por decreto el reglamento de la carrera docente como régimen laboral especial. No fue fácil; ni por la lucha que lo precedió, ni por los sacrificios de centenares de maestros despedidos, suspendidos, agredidos, encarcelados y perseguidos, ni por la discusión que generó la negociación. Al final obtuvimos los aspectos centrales de la carrera docente; estabilidad, escalafón, ascenso en la carrera, régimen disciplinario especial; y aunque algunas cosas quedaron sin resolver, el 2277 se convirtió en un patrimonio del magisterio colombiano.
Por el contrario, el segundo estatuto docente (decreto 1278 de junio del 2002), fue una derrota del magisterio, el gobierno lo impuso a la fuerza después de su victoria en el acto legislativo 01 del 2001 que reformó el régimen de transferencias. Como consecuencia de ello, en diciembre de ese año aprobó el Congreso la Ley 715 que a su vez dio facultades extraordinarias por 6 meses al ejecutivo para expedir un nuevo estatuto docente. Efectivamente el 19 de junio de 2002 el gobierno de Pastrana y su entonces ministro de Hacienda, el hoy presidente Juan Manuel Santos cumplieron la tarea de despojar a los nuevos docentes la estabilidad laboral, los derechos de ascenso en la carrera, y el régimen especial de pensiones. Fue una imposición del gobierno en toda la línea; no en vano la Ministra de educación María Fernanda Campo señaló que el 1278 debía ser considerado un patrimonio de la nación.
Dos estatutos, uno en extinción y el otro en expansión. El 2277 está muerto, se encuentra en sala de velación, el gobierno esperando que por sustracción de materia, con el paso de los años, salga el último derecho-habiente. El 1278 está en todo su furor, hasta se ha dado el lujo el gobierno de maquillar algunas de sus absurdas disposiciones, manteniendo la cosas esenciales que hacen de ese estatuto una pesadilla para los nuevos docentes. Al mes de febrero la relación era de 2 a 1 entre antiguos y nuevos docentes, si las cosas siguen como van, el gobierno estaría próximo a coronar su aspiración de estatuto único para los docentes colombiano, sí, pero el 1278.
Contrario a la posición del gobierno, Fecode y el magisterio colombiano han levantado la bandera de la conquista de un estatuto docente único que cobije a todos sin excepción. Esto pasa por la derogatoria del 1278, el rescate de las bondades y derechos consagrados en el 2277 y la elaboración de un articulado que recoja las principales reivindicaciones actuales de los docentes. El borrador del proyecto de estatuto único presentado por Fecode al magisterio ha sido objeto de discusiones en diversos escenarios, se le ha perfeccionado y ajustado, es una construcción colectiva, aún sujeta a aportes por parte del gremio. Esta parte ha sido importante, ya contamos con una propuesta; pero falta lo principal: que el magisterio lo asuma como propio y se disponga a defenderlo, a luchar, movilizarse y batallar hasta con el paro nacional que, tal como están las cosas será nuevamente necesario para obligar al gobierno a negociar directamente con Fecode un estatuto único.
Ya dimos un primer paso: en la negociación del pasado pliego de peticiones, en junio de 2011, se acordó constituir la comisión tripartita (Congreso, Gobierno y Fecode) con el fin de empezar una discusión sobre el tema. Hasta ahora nada ha avanzado, tampoco ha habido respuesta del gobierno a pesar de la insistencia de Fecode. Por tanto, el llamamiento es a todo el magisterio, antiguos y nuevos para que juntemos experiencia y energía, razones y fuerzas, que lleven a una victoria del gremio contra la política santista de recorte de derechos a los trabajadores y del pueblo. Si queremos estatuto único con derechos, alistémonos para batallar por él, persuadamos y convenzamos a todo el magisterio. No puede ser de otra manera.
También te puede interesar
-
JUNTA NACIONAL DE LA CENTRAL UNITARIA DE TRABAJADORES – CUT, GRAVE ACTO DE ANTIDEMOCRACIA
-
EXIGIMOS AL MINISTERIO DE EDUCACION DEL GOBIERNO PETRO Y LAS ENTIDADES TERRITORIALES, NO DILATAR PAGO DE SALARIOS A MAESTROS Y MAESTRAS.
-
EN ESTE PRIMERO DE MAYO, A UN AÑO DEL NNUEVO MODELO DE CONTRATACIÓN, LOS MAESTROS SEGUIMOS EXIGIENDO AL GOBIERNO SOLUCIÓN A LOS GRAVES PROBLEMAS DE SALUD
-
1 DE MAYO POR LA DEFENSA DE LA SOBERANÍA, EL TRABAJO Y LA PRODUCCIÓN NACIONALES
-
EL PROYECTO DE ACTO LEGISLATIVO QUE REFORMA EL SGP DESCARGA SOBRE ENTIDADES TERRITORIALES LA OBLIGACIÓN DE COBERTURA UNIVERSAL, AVANZA EN LA MUNICIPALIZACIÓN DE LA EDUCACIÓN PÚBLICA Y CUMPLE CON LAS EXIGENCIAS DEL FMI Y LA OCDE.

Solo así lograremos lo mas anhelado que es volver a estar en un sitio mas digno dentro de la sociedad. A la lucha compañeros. Todos a la calle…a campear por nuestros derechos.