8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer

 El 27 de agosto de 1910  en la II Conferencia Internacional de mujeres socialistas, celebrada en Copenhague, Dinamarca, Clara Zetkin, dirigente alemana, a solicitud de delegadas norteamericanas, propone conmemorar en todos los países un día de la Mujer y en 1911 se celebra por primera vez en Alemania, Dinamarca, Austria y Suiza con participación de más de un millón de mujeres que reivindicaban el derecho al voto, a la no discriminación en el trabajo, a ocupar cargos públicos y a la educación.

La proclamación de la fecha hunde sus raíces en el auge de la  lucha del movimiento obrero internacional en Europa y Estados Unidos  a partir de 1850   por la conquista de derechos  políticos y económicos y particularmente a las demandas de las obreras de  textiles y de la manufactura  por reivindicaciones salariales y condiciones de trabajo que desata un amplio movimiento huelguístico en Estados Unidos, a las reivindicaciones y tesis  programáticas del movimiento comunista internacional por los derechos de los trabajadores  y al movimiento sufragista en Estados Unidos y Europa.

Suele ignorarse  estos antecedentes que le impregnan su sello de clase y que se remontan al  Manifiesto del Partido Comunista, proclamado en 1847 por Carlos Marx y Federico Engels, al levantamiento de la Comuna de París, a los horrores del capitalismo que cobraron víctimas en incendios de fábricas, a los sufrimientos de la clase obrera, a la efemérides de los obreros de Chicago, en fin al cúmulo de tragedias de la explotación de la fuerza de trabajo. 1

VINCULACION DE LAS MUJERES A LA PRODUCCION

A partir del desarrollo del capitalismo  en  Europa,  Estados Unidos y en los países de dominación colonial,  las mujeres y los niños empiezan a vincularse masivamente al trabajo en la producción industrial y agrícola en condiciones de sobreexplotación: jornadas de 14 a 16 horas, salarios más bajos que el de los varones, y condiciones no higiénicas de trabajo. Su participación no se excluía de otras ramas de la producción, incluidas ocupaciones en minas, ferrocarriles, empresas metalúrgicas, transportes, trabajo a domicilio. Finalizando el siglo diecinueve, en Inglaterra la participación laboral de las mujeres era del 70%, en la industria textil alemana la prolongación de la jornada laboral consistía en llevar el trabajo a casa, en Rusia la industria textil que abarcaba jornadas hasta de 18 horas contrataba personal de 5 y 6 años de edad, en Estados Unidos en  la ciudad de  Pensilvania se  ocupaban diez mil niños y niñas menores de 14 años y veintisiete mil mujeres en la industria textil,  y  en Filadelfia y Nueva Jersey las jornadas oscilaban entre catorce a dieciséis  horas, sólo por citar algunos casos.

En el caso de  Colombia, la naciente industria del siglo pasado concentraba  mano de obra femenina en el sector textil, tabacalero,  bebidas y alimentos,  trilladoras, actividades que no demandaban mano de obra calificada, en su mayoría mujeres jóvenes entre los 15 y  24 años y de procedencia rural con  condiciones de trabajo precarias, salarios bajos y jornadas laborales  de 12 horas.

Frente a las condiciones materiales de miseria y de opresión,  la clase trabajadora respondió  con un amplio movimiento huelguístico en el viejo y nuevo continente por la rebaja de la jornada laboral, aumento de salarios y condiciones humanas de trabajo, los trabajadores, hombres y mujeres unen su lucha a la política, a la teoría, a la organización de la clase obrera, es la comprensión de la lucha de clases.  Ya en  1847 en Inglaterra se logró la jornada laboral de 10 horas para las mujeres y los niños y en el I Congreso de la Asociación Internacional de los trabajadores celebrado en Ginebra en 1866  se proclama la jornada de trabajo de 8 horas y a instancia de Carlos Marx se propone la reglamentación del trabajo de mujeres y niños, en la consideración de  que ellas deben ser excluidas  del trabajo nocturno al igual que de todos  los tipos de trabajo que la expongan al efecto de sustancias tóxicas. Y en el II Congreso de la Asociación Internacional de los trabajadores, realizado en Stuttgart en 1907, se aprueba el derecho femenino al sufragio.

LAS MUJERES EN LA EPOCA DEL SAQUEO IMPERIALISTA.

El capitalismo en su fase superior, el imperialismo, la arremetida más voraz contra  los intereses de las naciones, de los pueblos y de la clase trabajadora, en sus métodos de expoliación  difiere poco  en cuanto a la explotación de la fuerza de trabajo, como lo registra en sus inicios. En las maquilas, empresas de textiles, manufactureras, fábricas en el orbe entero, que emplean mano de obra infantil y femenina, las condiciones de trabajo han provocado  conflagraciones  que  han cobrado la vida a miles de trabajadores.2

Los derechos laborales logrados por generaciones de trabajadores que entregaron su vida a la causa de los explotados, han sido conculcados. Más mujeres se vinculan al trabajo asalariado en condiciones desfavorables, otras  subsisten en el mundo de la servidumbre, muchas más se dedican a trabajo  no reconocido social y económicamente, otras son objeto de explotación sexual, en el 2012 según fuentes de la OIT, 21 millones de personas en el mundo son conminadas a trabajo forzoso de las cuales 11,4 millones son mujeres. En resumen,  más exclusión, discriminación y pobreza, lo que imposibilita a la gran mayoría de mujeres el ejercicio de  sus derechos políticos.

La crisis  económica que agobia al mundo y en nuestro caso particular en Colombia bajo el mandato imperial de Estados Unidos y de su fiel servidor,  Juan Manuel Santos, se torna más trágica. Las recomendaciones del club de países ricos, la OCDE, asociado al Plan Nacional de Desarrollo, además de constituir una violación a la soberanía nacional, conculca derechos democráticos, que para el caso de las mujeres, el más relevante es la reforma pensional que plantea ´´igualar la edad de pensión con la de los hombres´´ con el sofisma de mayor expectativa de vida en las mujeres. También plantea acabar con la educación preescolar  y propone una lesiva reforma a la salud que agravará más la situación social y económica de las mujeres.

El  escenario en el que hoy conmemoramos la lucha de las mujeres por sus derechos laborales y políticos, concita a que los demócratas auténticos en Colombia persistamos en una actitud de defensa de nuestros intereses nacionales, sin vacilaciones ni dudas. Como señalara Federico Engels a la clase trabajadora inglesa, ´´Mucho queda todavía por sufrir, manteneos firmes e intrépidos, vuestro éxito es seguro y ningún paso de vuestra marcha hacia adelante, se perderá para vuestra causa común, la causa de la humanidad´´.

A MANERA DE  RECONOCIMIENTO

Asociemos la conmemoración del 8 de marzo, al carácter  comunista de los maestros del  proletariado,   Carlos Marx, Federico Engels, Lenin, Stalin y Mao Tse-tung. Al papel revolucionario de los  dirigentes obreros y socialistas Augusto Bebel, Carlos Liebenectk, Rosa Luxemburgo, Clara Zetkin, Inés Armand,  Flora Tristán, Alejandra Kollontai, a los héroes  y heroínas de la Comuna de París, a Lucy Parsons esposa de uno de los mártires de Chicago. En Colombia a  la participación de las mujeres en los movimientos huelguísticos y en la conformación de sindicatos,  la huelga de las textileras de Bello,  Antioquia, en 1920, la de las trabajadoras de la Cervecería Germania en Bogotá, en 1920; la de las telefonistas en Bogotá en 1928, a las viudas y huérfanas de la masacre de las bananeras en 1928, a la huelga de las escogedoras de café en 1935, las del Sindicato de Tabacaleras en Medellín en 1946;  las Tabacaleras de Bucaramanga en 1958, la participación de las mujeres en las huelgas de Telecom,  en el sector financiero, en  el magisterio  y el apoyo decidido de las mujeres a los huelguistas de la caña de azúcar años atrás. A mujeres como María Cano, Betsabé Espinosa, Claudina Mahecha, María Triviño, presidenta de Teléfonos, Juliana Bohórquez dirigente de las bordadoras y costureras de Bogotá, Carlina de Mancera, presidenta de las cajetilleras, a las valientes campesinas de los paros agrarios. A Ofelia Uribe de Acosta y generaciones de feministas que abogaron por los derechos políticos  y unieron su lucha a las reivindicaciones de las trabajadoras, a  nuestras dirigentes sindicales que día a día  luchan por mejores condiciones de trabajo y por los derechos políticos.

 

LUZ MARIA CORREAL PEREZ

 Investigadora Social

 

 

  1. Es importante reseñar lo sucedido en Estados Unidos, por tratarse de un país que   logró un vertiginoso desarrollo capitalista y posterior dominación imperialista. Para señalar la barbarie de los capitalistas y connotar la lucha de las mujeres, citemos la huelga en Nueva York en 1825 de la Unión de Mujeres Sastre, en  1828  la huelga de la planta textil en Dover, New Hampshire, en  1835 en Nueva Jersey la huelga liderada por niños, en  1836 en Massachusetts  la huelga de 1.500 mujeres de la Asociación de Chicas de Fábrica,   la tragedia de una fábrica de 700 trabajadores, la mayoría mujeres, en Providence, 1866 donde se declaró un incendio y muchos murieron arrojándose de los pisos superiores. En la década de 1880 llegaron a los  Estados Unidos 5 millones y medio de inmigrantes y en 1890, 4 millones, lo que constituyó un ejército industrial de reserva,  que mantenía los salarios bajos. En 1884, las asambleas de trabajadoras textiles y de fabricantes de sombreros se declararon en huelga, 2.500 mujeres tejedoras de alfombras en Nueva York realizaron la huelga, movimientos  previos al histórico Primero de mayo de 1886.

El 25 de marzo de 1911, días después de la primera celebración del 8 de marzo, un fuego en el edificio de la Compañía de Blusas  Triángulo en Nueva York, cobró la vida a 146 trabajadores, la mayoría mujeres.

  1. En Ciudad Juárez, México, asesinaron a 300 mujeres y desaparecieron 700 jóvenes en la década de 1990, trabajadoras de  maquilas de ensamblaje de aparatos electrónicos y textiles. En China en la década de los 80, más de un millón de mujeres fueron reclutadas para las zonas de exportación en jornada de diez a catorce horas. Las condiciones de los trabajadores textiles en Europa son peores que las del sudeste asiático, los salarios en gran porcentaje por debajo del mínimo legal. La empresa Hugo Boss  prohíbe  a sus trabajadoras turcas  quedar embarazadas. En Bangladesh el 80 por ciento de los trabajadores textileros son mujeres, en 2013 murieron más de mil obreros al derrumbarse un edificio.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

× ¿Cómo puedo ayudarte?