04/08/2021

Reflexiones en torno al paro nacional

18 de junio de 2021

Las jornadas de Paro Nacional convocadas por el Comité Nacional de Paro – CNP — que iniciaron el 21 de noviembre de 2019 y se extendieron hasta diciembre, también las del 2020 y las multitudinarias movilizaciones iniciadas el 28 de abril hasta las primeras semanas de junio de 2021 son las más importantes de la historia del país a lo largo del siglo XX y lo corrido del XXI. Francisco Maltés, presidente de la CUT dijo el 15 de junio que se movilizaron más de 10 millones de personas y los datos suministrados durante la moción de censura contra el Ministro Molano señalaron que se realizaron cerca 8000 movilizaciones en alrededor de 700 municipios del país, las cuales lograron convocar a diversos sectores de la población.

Las causas de esas movilizaciones son consecuencia de 30 años de imposición de políticas neoliberales diseñadas por el FMI, BM, BID y la OCDE, las cuales han sido descritas con mucha precisión por los congresistas Jorge Robledo y Jorge Gómez del partido DIGNIDAD. Ejemplos de la manera como estas reformas han afectado negativamente a la población son; el 1% de la población más rica concentra el 40,6% de la riqueza, de cada $100 de los ingresos nacionales, tan solo le llegan $17 al 50% de la población más pobre, mientras que al 10% más rico le tocan $40 y de 1´380.000 empresas estudiadas, 3.600 se quedan con $40 de cada $100 del total de las utilidades. En cuanto al empleo las cifras son escandalosas, Colombia tiene la mayor tasa de desempleo de Suramérica, 3.8 millones de personas no tienen trabajo, tres de cada cuatro personas desempleadas lo estaban antes de la pandemia, la mitad de las personas ocupadas se encuentran en la informalidad, 88 de cada 100 trabajadores ganan menos de dos salarios mínimos, una de cada cuatro mujeres está desempleada. El panorama educativo también es desalentador, de 100 estudiantes que ingresan a primaria 44 se gradúan de bachiller, de ellos 22 ingresan a la educación superior y de estos últimos tan solo 10 logran obtener un título (A. Suárez, 2021). A lo anterior hay que sumarle la crisis que viven los jóvenes colombianos, la dirigente estudiantil Jennifer Pedraza dice que de 11.5 millones el 33% ni estudia – ni trabaja y el 24% no tienen empleo.

Las grandes necesidades del país descritas anteriormente, agravadas por la pandemia, fueron sintetizadas por el CNP en el Pliego Nacional de Emergencia en seis puntos; 1) Salud: garantizar la atención en la pandemia, medidas de bioseguridad y formalización laboral para trabajadoras y trabajadores del sector 2) Educación: garantizar la matrícula cero en las universidades públicas, alivios para garantizar la continuidad en instituciones privadas, no retorno a clases presenciales sin las garantías, 3) Producción Nacional y Empleo con Derechos: defensa de la producción nacional, empleo con derechos, soberanía, y seguridad alimentaria, condiciones favorables para los trabajadores y pensionados, subsidio a la MYPIME por el valor total de las nóminas  y primas 4) Mujer y Diversidades sexuales: acciones para garantizar la plena vigencia de los derechos de las mujeres y de las diversidades sexuales. 5) Renta básica: renta básica de un SLMLV por seis meses 6) Trabajo: derogatoria de los decretos de emergencia que han desmejorado las condiciones de vida económica y social.

El pliego fue radicado en la Casa de Nariño el 20 de junio de 2020 pero a pesar de la contundencia de las movilizaciones el Presidente Iván Duque se negó a negociarlo y a cambio respondió con violencia contra los manifestantes dejando un saldo de 3.798 víctimas de violencia física y detenciones ilegales por parte de miembros de la fuerza pública, 187 casos de agresiones con armas de fuego, 91 desaparecidos, 20 homicidios, 71 casos de violencia de género, 65 víctimas sufrieron lesiones oculares y 705 intervenciones violentas en el marco de protestas pacíficas, según varias ONG de derechos humanos como temblores.org, Paiis-Uniandes, Idepaz y HRW.

La táctica  de Duque de arremeter con toda la violencia del Estado contra los manifestantes y dilatar la negociación para ganar tiempo y desgastar la movilización tuvo efecto, la cantidad de personas que salieron a las calles durante las dos últimas semanas del paro fueron significativamente inferiores a las que marcharon durante el 28 de abril, 5 y 12 de mayo, razones que con llevaron a que el Comando Nacional Unitario decidiera interrumpir temporalmente las acciones periódicas desarrolladas en el marco del Paro Nacional.

A pesar de lo anterior, es indiscutible que el Paro Nacional logró importantes victorias, tales como, el retiro del proyecto de ley de Reforma Tributaria, el hundimiento de la Reforma a la Salud, frenar la compra de unos costosos aviones de guerra, la renuncia del ministro de hacienda Alberto Carrasquilla, de la Canciller Claudia Blum y la visita de la Comisión Iberoamericana de Derechos Humanos – CIDH.

Además, el Paro Nacional deja importantes enseñanzas a las colombianas y colombianos sobre la importancia de que las movilizaciones sean multitudinarias para enfrentar la política neoliberal del gobierno nacional, que para lograr que salgan a las calles millones de personas y persistan en la lucha durante el tiempo necesario las movilizaciones deben ser de carácter pacífico, que se debe persuadir a sectores de la población que generalmente no se movilizan mediante un programa dirigido a resolver sus problemas concretos y agrupar las fuerzas entorno a una organización que represente a los diferentes sectores del país con la capacidad de dirigir las protestas, de analizar los hechos diarios que se presenten durante las jornadas de protesta y de tomar las decisiones de manera democrática y por consenso.

Finalmente, tenemos que; acumular fuerza nuevamente, fortalecer la organización para avanzar, explicarle a la población el pliego nacional de emergencia, prepararnos para próximas movilizaciones y enfrentar el debate electoral de 2022 convocando ha trabajadores, campesinos, empresarios, estudiantes, jóvenes, mujeres, diversidades sexuales, comunidades indígenas y afrodescendientes al rededor de propuestas serias que permitan al país superar la pobreza, que saquen de la miseria a las colombianas y colombianos defendiendo la producción nacional, la seguridad alimentaria, el empleo digno y la soberanía nacional, derrotando a los neoliberales que han mal gobernado al país.

John Granados

Docente INEM Francisco de Paula Santander

Delegado a la Asamblea de Delegados de la ADE

Asesor CEID-FECODE

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