31/07/2021

GLORIA ETERNA A RAÚL ARROYAVE ARANGO

Editorial Tribuna Magisterial Domingo 30 de enero de 2011

Por: Álvaro Morales Sánchez, Director

El pasado jueves despedimos con honores a un gran líder. Su maltrecho corazón había dejado de latir a las 5.10 de la mañana del día anterior luego de que los médicos hicieran desesperados intentos por mejorar su funcionamiento, afectado desde hacía varios años por una dolencia que nunca pudo superar. Aferrado a la vida, había dado la última batalla logrando extender su aliento hasta escuchar las voces de sus hijas que hicieron un largo viaje para acompañarlo en los momentos finales, al lado de su esposa, su hijo y sus más entrañables compañeros. Raúl Arroyave fue uno de esos hombres excepcionales que sólo aparecen de cuando en cuando entre los mortales. Consagrado por completo a la defensa de los más débiles, trabajaba sin descanso todos los días de su vida por la causa que abrazó desde sus años juveniles, imbuido de las ideas revolucionarias que adquirió desde los comienzos de la década de los setentas del siglo pasado en el Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario MOIR, partido y causa a los que entregó la vida entera. Lector incansable, era dueño de una vasta cultura, que abarcaba desde los episodios menos conocidos de la historia universal y de su patria hasta las más diversas expresiones literarias, pasando por el conocimiento profundo de todo lo relacionado con la educación colombiana y los derechos de los educadores, de los que fue uno de sus mejores dirigentes en todos los tiempos. Poseedor de un estilo claro y contundente, a la vez que didáctico, escribió centenares de artículos y documentos y dictó incontables conferencias sobre los temas que interesaban a los educadores y al conjunto de los trabajadores, cuyos textos deberán ser objeto de estudio de todos aquellos que aspiren a entender mejor la problemática social y política y la manera de enfrentarla. En su última etapa de trabajo sindical al frente del departamento de relaciones internacionales de la CUT, se destacó en los escenarios de América y Europa por sus encendidos debates contra los tratados de libre comercio y sus perniciosos efectos sobre los derechos de los trabajadores, entrando en contradicción incluso con los burócratas internacionales del sindicalismo que han mostrado veleidades y vacilaciones frente al modelo neoliberal porque creen inevitable la imposición de la llamada globalización, que no es otra cosa que la profundización de la dominación imperialista. Se ganó en franca lid el respeto y la admiración de todos, hasta de sus contradictores, que llegaron a temerle por la contundencia de sus argumentos y la firmeza de sus convicciones, pero le reconocieron también por la generosidad con el contrario. Se fue Raúl muy tempranamente, con muchas tareas aún por realizar, con muchas metas por cumplir. Quienes le sobrevivimos estamos en la obligación de continuar su lucha, de coronar los objetivos por los que combatió denodadamente durante toda su vida militante. Paz en su tumba.

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