Con Aurelio, forjemos riqueza

Rafael Espinel Páez, Bogotá, septiembre 3 de 2011

En la sesión histórica, número 100, de la Conferencia Internacional del Trabajo, el director general de la OIT, Juan Somavía, advirtió “que el mundo del trabajo enfrenta múltiples crisis incluyendo un nivel alto e inaceptable de desempleo juvenil, estancamiento de las inversiones en la economía real, marginalización de pequeñas empresas generadoras de empleo, y una concentración indecente de los ingresos y la riqueza”.

En Colombia, según cifras oficiales, esto se traduce en falta de salud, educación, desempleo, indigencia, personas en el rebusque, destrucción del agro y el aparato productivo nacionales, todo como consecuencia de la ausencia de una política económica soberana, que permita el desarrollo de las fuerzas productivas de nuestra nación.

Los tres “huevitos” de Uribe y actualmente las “cinco locomotoras” del presidente Santos corresponden al mismo modelo económico, promovido desde el Consenso de Washington (1989), el cual busca aumentar las exportaciones de materias prima sin valor agregado, o con poca mano de obra, e importar bienes que se pueden producir aquí y generar fuentes de trabajo para nuestros connacionales.

Sin lugar a dudas, esta política ha empobrecido a Colombia y aún enriquece a las empresas extranjeras, principalmente a las multinacionales, que extraen nuestros finitos recursos naturales, de una manera tal que dañan las fuentes de agua, arrasan los bosques y contaminan el medio ambiente, a cambio de unas míseras regalías. Es inaudito que aquí la sal pague más regalías que el oro, la sal 10% y el oro solo el 4%. Se extrae nuestro petróleo y no obstante pagamos la gasolina a precios internacionales, más cara que en Estados Unidos. http://bit.ly/pbecvy

Lo grave del caso es que esta política sigue siendo aplicada por nuestros gobernantes en momentos en que el mundo sufre la peor crisis financiera de toda su historia, producto del descenso de la tasa de ganancia de las empresas monopólicas y del aumento del capital financiero “virtual” y especulativo por encima del capital productivo. “Resulta sorprendente que los derivados financieros sean el 75% de la liquidez mundial y estén valorados en 802%(8.02veces)del valor del PIB mundial actual” (1) Aurelio Suárez Montoya , El infarto de Wall STREET: 2008 Ediciones Aurora.

La clase dirigente de Colombia, en su mayoría, se ha caracterizado por defender sus intereses personales y hacer caso omiso de las leyes económicas con las cuales progresaron los grandes países del mundo. Recordemos cómo se desarrollaron estos países. La burguesía productiva se apoyó en el Estado para defender su mercado interno, y los servicios públicos, agua y saneamiento básico, salud, educación, energía, fueron prestados por el Estado sin ánimo de lucro.

De esta manera se desarrolló el capitalismo en países como EU, Francia e Inglaterra. Así fue como crecieron. Actualmente, China e India están aplicando ese modelo económico y miremos su progreso real. Entonces, ¿por qué nosotros aquí aplicamos una receta que nos impone el Fondo Monetario, una receta que nos conduce al atraso? Además de una economía cuyo crecimiento es medido en bonos, certificados, hipotecas, acciones, comoditties, es decir, con medios de pago que se pueden evaporar en cualquier momento y no corresponden realmente al desarrollo de las fuerzas productivas de cada nación.

Llamo la atención a que analicemos despacio la crisis financiera mundial. Las manifestaciones en Chile, Londres, Egipto y Grecia muestran que los pueblos están despertando y principalmente la juventud, que ya no come cuento.

Esta campaña electoral es propicia para debatir estos temas. Hay 11 candidatos inscritos para la Alcaldía de Bogotá, diez de los cuales apoyan el mismo rumbo que lleva actualmente la economía colombiana y solamente uno, Aurelio Suárez propone cambiar la tendencia actual. En este marco, debemos analizar lo que está diciendo Aurelio Suárez Montoya, candidato a la Alcaldía de Bogotá por el POLO Democrático Alternativo, único partido de oposición al gobierno de Santos.

Aurelio expresa: “Nuestro programa propende por medidas que puedan contrarrestar los efectos de políticas nacionales”. “La primera son los Tratados de Libre Comercio”, entre otras cosas porque son “un tiro de gracia a la industria automotriz y al encadenamiento del sector autopartes” “Hay que reorganizar el sistema en servicio de los usuarios. En el mediano y largo plazo, Transmilenio no puede ser el eje estructural del transporte en Bogotá. Tiene que ser el metro, público y subsidiado” “Hay una crisis alimentaria en ciernes en todo el mundo. Y los países que son importadores netos de cereales van a sufrir en gran medida”. http://bit.ly/nAWgn4

Lo anterior es solo una muestra de lo que señala el ingeniero industrial, Aurelio Suárez, persona estructurada, culta y honesta, autor de diez libros en temas económicos, políticos y sociales, lo que le permite pronunciarse con autoridad en estos temas. Estoy seguro de que Aurelio, como alcalde, tiene la capacidad para gobernar bien la capital de la República, encaminando las cosas para que en Bogotá se empiecen a revertir estas medidas neoliberales y sentemos las bases para que en Colombia podamos forjar una riqueza real.

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