«No se atrasen, no pierdan un semestre… Hay otras maneras de expresar sus desacuerdos. Queremos conocer esas diferencias en detalle», dijo el presidente Juan Manuel Santos.
Reiteró que el Gobierno no puede retirar la iniciativa del Congreso porque es darle un golpe duro a la educación y les solicitó aprovechar escenarios como el Legislativo y las mesas de diálogo que realiza la Ministra de Educación, María Fernanda Campo, para exponer sus propuestas.
El Primer Mandatario también indicó que aún «no ha encontrado argumentos para protestar», pues el proyecto contempla más recursos, aumento de cupos y mejor calidad.
«No encuentro ni un solo artículo que privatice o haga más costosa la educación», dijo.
Gobierno y estudiantes siguen sin acuerdos sobre reforma a educación
Tras ocho horas de audiencia pública en el Congreso sobre la reforma educativa, en la que participaron Gobierno, profesores, rectores y estudiantes, la Ministra de Educación ratificó que no retirará el proyecto de ley. Las organizaciones estudiantiles, que dijeron que se mantendrán en paro, aseguraron que tampoco cederán (Así transcurrieron las marchas estudiantiles del miércoles en el país).
«Esta reforma no aporta los recursos que necesita la universidad pública, lesiona la autonomía y su función misional, y hace que las instituciones se endeuden para mejorar su infraestructura», dijo Carlos Mario Restrepo, uno de los líderes presentes en la audiencia (Gran concentración de estudiantes en la Plaza de Bolívar).
Con una nueva jornada de protestas universitarias como trasfondo, los asistentes al evento, que contó con la presencia de cerca de 200 estudiantes, reiteraron que los recursos que plantea la reforma son escasos. De hecho, y según cálculos del Sistema Universitario Estatal (SUE), presentados en la audiencia, las instituciones necesitan 6,6 billones de pesos adicionales a los 6 que les van a llegar con la nueva ley, de aprobarse en el Congreso (Disturbios en marcha de estudiantes de la UIS).
«Entiendo que los dineros puedan parecer insuficientes. Qué más quisiera yo que la educación tuviera más plata, pero hay que entender que el país tiene una limitación presupuestal», dijo Campo y aseguró que no aprobar el proyecto evitaría que llegaran estos recursos adicionales a la educación pública.
El rector de la Universidad Nacional, Moisés Wasserman, explicó que con los 420 mil millones de pesos que en tres años entregaría la reforma se crearían cupos cuyo valor por estudiante sería de 1,5 millones de pesos, cuando hoy un universitario le cuesta a la institución pública 3,5 millones de pesos.
Pero además del aspecto financiero, artículos relacionados con la autonomía universitaria, la inspección y vigilancia y la calidad, particularmente el plazo de 8 años que da el Gobierno a las universidades para que cumplan ciertos requisitos si quieren mantener esa denominación, generan resquemores y fueron expuestos a la Ministra, así como los créditos educativos que para los estudiantes siguen siendo muy costosos.
Los estudiantes también piden mayor representación en los consejos superiores.
«En la comisión sexta estamos conectados con el movimiento estudiantil. Sin embargo, hay una relación de fuerza y el Gobierno cuenta con mayoría nominal para aprobar el proyecto. Siete congresistas le dijimos a la Ministra que lo más conveniente es que lo retire», dijo el representante Wilson Arias.
31 universidades públicas están en paro y aunque Wasserman aseguró que podría extender el semestre hasta febrero del 2012, aún no se sabe qué va a pasar con el semestre académico ni hay una solución que permita acercar al Gobierno y a los estudiantes.
REDACCIÓN VIDA DE HOY