En educación el gobierno de Santos también es falaz y populista


“Nada impacta más la calidad de la educación de nuestros niños y de nuestros jóvenes
Y sus aprendizajes, que precisamente el tiempo en el cual estén nuestros niños en clase”
MARÍA FERNANDA CAMPO, Ministra de Educación www. Mineducación.gov.co/
En la página web del Ministerio de Educación Nacional encontramos declaraciones de la jefa de esa cartera la Doctora María Fernanda Campo, con el rótulo: MINISTRA DE EDUCACIÓN SE PRONUNCIA SOBRE LA MOVILIZACIÓN DE MAESTROS, en donde hace alusión a la jornada nacional de movilización convocada por FECODE  y que se desarrolló exitosamente el pasado 16 de febrero. En su pronunciamiento, la señora Ministra se refiere fundamentalmente a tres aspectos sobre los cuales es perentorio aclarar, por cuanto, como es característica de este gobierno del señor Santos,  la falacia y el populismo campean en cada frase. Veamos:
  • Primer aspecto: la gratuidad de la educación pública. Inicia la señora Ministra en su declaración arremetiendo contra el magisterio señalándonos como enemigos de la gratuidad, lo que a todas luces es completamente falso. La gratuidad ha sido desde siempre una de las principales banderas de lucha de los maestros del país, con lo que no estamos de acuerdo es a la farsa que ha venido montando el gobierno con las cifras que vamos a detallar seguidamente, aduciendo que corresponden al doble de los montos del año anterior.
Para atender la educación de 8 millones 500 mil niños el gobierno destina la suma de $525.579’356.000 de acuerdo al CONPES SOCIAL 146, por lo que, al establecer la relación entre las cifras, encontramos que en promedio las instituciones educativas estarán recibiendo $61.832 al año por estudiante, lo que equivale a menos de $310 por alumno por día de clases (menos del valor de una bolsa de agua de 360 cc). Con estos montos no se requiere que los rectores sean unos buenos administradores sino unos verdaderos magos! O ¿cuáles son las condiciones de la gran mayoría de planteles educativos del sector público en el país después de décadas de abandono estatal? Instalaciones que no resisten una reparación porque se resquebrajan, enceres y equipos que hace rato cumplieron su tiempo de vida útil, laboratorios sin equipos ni materiales para realizar prácticas, salas de informática con computadores  obsoletos e inservibles, ausencia de implementos para la práctica de alguna disciplina deportiva ni para la recreación, baterías sanitarias sin los requisitos mínimos de salubridad e higiene, ausencia de material didáctico, entre un montón de cosas más.
O, ¿acaso los padres de familia no requieren que se les brinde para sus hijos cosas tan fundamentales como textos, uniformes, transporte, alimentación, bienestar estudiantil, entre otras, y que hoy no están contempladas en la canasta educativa a financiar por parte del gobierno? Es a esto a lo que nos oponemos! a que el estado se descargue de su responsabilidad de financiar todas estos aspectos que son básicos para hablar de una verdadera educación; sin esto la tal gratuidad es un verdadero engaño, una farsa del gobierno de Santos con la población colombiana, porque impone una educación de pobres para los pobres lo que termina, en últimas, en una educación para el subdesarrollo, para el libre comercio de los TLC’s.
  • En el segundo aspecto, la Doctora María Fernanda Campo se refiere a la jornada laboral de los docentes. Es muy clara en señalar que los maestros de secundaria que deben trabajar 22 horas de clases semanales no pueden recortarle 5 minutos a cada una porque le corresponderá trabajar dos horas más cada semana, esto es 24. Menciona como argumento central lo fundamental que resulta para el aprendizaje el tiempo de permanencia en las clases y defendiendo el interés de “sus niños y sus jóvenes”, le pide a todos los organismos de control y vigilancia del estado para que sean garantes del cumplimiento. Veamos esto con detenimiento a ver si la motivación de la Doctora Campo es la que ella dice que es.
La permanencia de los estudiantes corresponde a 40 semanas anuales con periodos de permanencia de 30 horas por semana, que en palabras de la Señora Ministra, deben tener una duración de 60 minutos. En la circular 02 de 26 de enero de 2012 se autoriza por parte de la ministra que la duración de la hora de clase puede ser de 55 minutos siempre y cuando se le asignen dos horas más a cada docente, lo que no corrige la circular es el número de horas de clase recibidas por los estudiantes a la semana que, siendo consecuente con lo argumentado, deberían ser 33 a fin de garantizar el tiempo de permanencia. No dice que 30 horas semanales de 60 minutos son equivalentes a 33 de 55 minutos. Por tanto, la circular no  enmienda la disminución del tiempo de clase de los estudiantes. Es decir, la circular no garantiza lo que dice garantizar. Por esto, los organismos de control deberían caerle es a la Señora Ministra y su equipo asesor.
Lo que si garantiza la circular es que con la medida de asignar dos periodos más de clase a los docentes de secundaria, el estado estaría prescindiendo del servicio de miles de nosotros dado que, por cada once maestros estaría quedando uno sin asignación académica y esto sí que garantiza el abaratamiento de la planta de personal para atender el servicio educativo, afán de los gobiernos neoliberales.
Deja entrever el gobierno en la circular, que los docentes colombianos, en contubernio con los directivos y administradores de la educación, hiciéramos apología a la pereza y de manera tramposa acomodáramos los horarios de las instituciones. Esconde el gobierno la realidad de las cosas y omite decir que el recorte de los 5 minutos a las horas de clase ha sido el único mecanismo encontrado para que las instituciones de dos y tres jornadas puedan seguir brindando la cobertura que traían y que, además, atiende a necesidades de transporte y seguridad de estudiantes y padres de familia, así mismo permite mantener condiciones de aseo e higiene en las instituciones, entre otras cosas.
Reduce la señora Ministra, además, la garantía y calidad del aprendizaje escolar a la permanencia del estudiante en el salón de clases, mientras que de manera paralela obliga al hacinamiento de estudiantes, abandona el mejoramiento de las condiciones locativas, las condiciones de salud física y mental de los estudiantes, desmejora las condiciones materiales de los docentes, desatiende sus necesidades de capacitación y actualización permanentes, impone la promoción automática de los estudiantes, entre otras cosas. Es decir, pretende soslayar su responsabilidad absoluta en la calidad  de la educación y la relación biunívoca entre esta y una adecuada financiación.
  • En su tercer aspecto de la declaración, la Doctora Campo se refiere al proceso de contratación para la prestación del servicio médico a los docentes. Afirma que el gobierno garantiza la totalidad del régimen especial y que para ello se amplía la posibilidad de tener un mayor número de oferentes con Compañías Aseguradores y entidades de medicina Pre pagada, además de las IPS’s, al igual que con la contratación de Auditorías rigurosas.
No menciona la ministra la reciente intención del gobierno de entregar a las reconocidas IPS’s  la plata para la atención del servicio médico, con todas las pruebas que se tienen de que se han robado y se siguen robando los dineros para la salud de los colombianos, llevándose con ello la posibilidad de que el pueblo tuviera acceso a un servicio digno. Pero a pesar de la oposición de Fecode y del rechazo de todo el magisterio el gobierno insiste en convertir esto en un negocio abriendo las puertas a la intermediación a través de compañías de seguro y de medicina pre    pagada, con lo que el dinero para la atención real será ostensiblemente reducido.
Tampoco menciona el gobierno que está haciendo con la salud de los maestros y sus familias lo mismo que las Eps’s con el resto del pueblo colombiano: tomar los recursos destinados a la prestación del servicio para otros fines bien distintos,  es así como en la utilización del dinero en el último periodo, del Billón 400 mil millones de pesos sólo se gastó en salud 700 mil millones. Esto es lo que explica en gran medida el notorio deterioro del servicio, lo que atenta con la vida de los maestros y sus familias. Igual, oculta también que sistemáticamente se ha rehusado  ajustar el valor del per cápita de salud del magisterio, que está muy por debajo del monto requerido para prestar un servicio acorde a lo establecido en el régimen, y tal vez por esto, se niega a aceptar auditorías externas que arrojen un diagnóstico confiable y presenten recomendaciones objetivas.
Como es posible deducir sin mucho esfuerzo, las palabras y los hechos, las realizaciones del presente gobierno, no sólo en educación sino en tantos otros aspectos, difieren enormemente tanto que se podría decir, sin temor a equívocos, que son hasta diametralmente opuestos. Por ello lo caracterizamos como falaz y populista. Debemos desenmascarar su catadura ante todos los colombianos y conformar el más amplio frente por la defensa de la educación pública, exigiendo que sea de calidad y completamente financiada por el estado. Construyamos con padres de familia, estudiantes y comunidad en general, los comités de impulso al referendo que garantice que este deseo sea elevado a norma constitucional y no dependa de los gobiernos de turno.
Los docentes, cerremos fila entorno a nuestra federación y recuperemos en las calles y carreteras del país, en forma civilizada,  las condiciones que nos permitan desarrollar dignamente nuestra profesión.

 Por: JAVIER S. PALLARES ARRIETA
Docente I: E. T. UPAR
Valledupar, Cesar.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *