COMO UN RÍO

 

De Alonso recibimos materiales translúcidos

Que él laboriosamente transformaba,

Arrancándolos de una tierra maravillosa y sufriente,

Amada desde el comienzo de sus horas.

 

De Alonso nos llegó como un río de sus selvas

El empeño de sus manos hincadas

En el vientre del lodo y el polvo

Que se turnan invierno y verano,

Desde el Caquetá hasta el Apaporis.

 

De Alonso, ¡ah, Alonso!, los nombres que atesoraste,

Morelia, Florencia, Puerto Rico,

Belén de los Andaquíes, Cartagena del Chairá,

Esparcidos, semillas arrojadas

Por mujeres y hombres tan sencillos como tú.

 

De Alonso un ejemplo que no fenece

Como una suave brisa

Que de tanto en tanto se encrespa

Con ánimos de huracán

 

Francisco Torres

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