José Arlex Arias Arias, La Verdad, Cartagena, julio 5 de 2011
En carta abierta a Ban Ki-moon, Secretario General de la ONU, con motivo de su presencia en nuestro país, Aurelio Suárez, Director Ejecutivo de la Asociación Nacional por la Salvación Agropecuaria, le enrostró las patéticas cifras de desigualdad social que padecen los colombianos, con las cuales desmiente la teoría que han querido implementar de que vivimos en el nuevo paraíso del mundo.
“Colombia tiene un Índice de Desarrollo Humano –IDH- de 0,689 y ocupa el puesto 79 entre 169 países; de 2005 a 2010 sólo subió dos puestos. Esto lo ubica por debajo del promedio de América Latina que es 0,717, incluidos Perú, Venezuela y Ecuador. El número de años de instrucción por habitante es 7,4; inferior al de Bolivia, 9,3 y al de Paraguay, 7,8. El gasto en salud por persona es 516 dólares mientras el de América Latina es 732. El Producto Interno Bruto por habitante es 5.416 dólares, menor que el latinoamericano, 7.567 y del grupo de IDH alto, 8.937”. Las cifras corresponden al año 2010 y fueron elaboradas por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo –PNUD- agencia de la propia ONU.
El doctor Suárez agrega: “Lo anterior se agrava cuando se aplica el factor de distribución de ingreso: el IDH se desploma hasta 0,492 y de 169 países queda entre los 7 más desiguales, superado por Namibia, Angola, Botswana, Belice, Islas Comoras y Haití. Igual sucede con la inequidad de género, ocupando el puesto 90, con un coeficiente más alto que el de América Latina. Obtiene altas calificaciones en la percepción de violación de derechos humanos, 5 sobre 5, en compañía de Myanmar, Sudán, Irak, Chad, Afganistán, Somalia y territorios palestinos ocupados. En consonancia, es segundo en desplazamiento interno, abarcando más de 4 millones de personas; es noveno en gastos de seguridad y defensa, como proporción del PIB, alternando con Estados Unidos, Arabia Saudí y Yemen; y 163, entre 169, en la tasa de homicidios, 38 por cada 100 mil habitantes, apenas menor que seis países de Centroamérica y el Caribe”.
El anterior es el balance de más de dos décadas de neoliberalismo, que viene siendo revisado por la mayoría de países del mundo, mientras el gobierno de Santos lo continúa profundizando, negociando Tratados de Libre Comercio que, más temprano que tarde, terminarán arrasando la producción nacional, ahondando la secuela de ejércitos de desempleados peleando entre sí por un puesto de trabajo, acentuando las intermediaciones laborales y golpeando a trabajadores ambulantes e informales para garantizar canonjías a algunos favorecidos del turismo, comerciantes y especuladores financieros. Este panorama vislumbra más pobreza y miseria, que en el caso de Cartagena se materializa en un cordón que aprieta desde la periferia y en cualquier momento generará una verdadera explosión.
Sólo conociendo la naturaleza de los gobernantes se puede entender que con este marco de hambre y miseria, la Alcaldía y el Concejo Distrital insistan en golpear aún más fuerte los desvencijados bolsillos de los cartageneros con el cobro de Valorización por Beneficio General. Presionado por la población, el Concejo rediscutió, en tres sesiones, el acuerdo 016 de 2008, mediante el cual aprobaron dicho impuesto regresivo, para llegar a la simplista conclusión de “que están de acuerdo con que se siga adelante con el proceso pero que se rectifiquen las falencias”, como si se tratara de darle representación a una persona y no de un problema económico de 475 mil millones de pesos que les quieren cobrar a quienes no tienen capacidad adquisitiva.
Por su parte, la Alcaldesa pretende un enfrentamiento de estratos cuando le dice a los 1 y 2 que de los 3 en adelante no quieren colaborar con la ciudad, como si detrás del argumento no se escondiera la misma realidad económica que demuestra que a los obreros y clase media que viven en los estratos 3, 4, 5 y 6 ya no les alcanza sus exiguos presupuestos. Pero además, engaña a los estratos 1 y 2 porque a ellos les cobran la valorización con los ajustes de los impuestos catastrales.
Bien hace el Comité Ciudadano contra la Valorización, compuesto por diversas organizaciones sociales de la ciudad, al convocar el Plantón programado para el 7 de julio, a las 3 de la tarde, en la Plaza de La Aduana, bajos de la Alcaldía de Cartagena.
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