HOMENAJE A JOSÉ FERNANDO OCAMPO – GRAN DIRIGENTE DEL MAGISTERIO COLOMBIANO

Cargador Cargando...
Logotipo de EAD ¿Tarda demasiado?

Recargar Recargar el documento
| Abrir Abrir en una nueva pestaña

Download [704.98 KB]

Agosto 2026

El pasado 29 de agosto, en horas de la madrugada, falleció José Fernando Ocampo Trujillo, luego de soportar una larga y penosa enfermedad que lo mantuvo marginado de la vida social y política del país por casi una década. El magisterio colombiano pierde a un dirigente histórico que fue protagonista, durante un largo período, de las principales luchas que ha librado el gremio docente: como dirigente de ASPU y FECODE, participó en la histórica conquista de los maestros colombianos, el Estatuto Docente, Decreto Ley 2277 de 1979. Tomó parte en las negociaciones que condujeron, mediante la Ley 91 de 1989, al reconocimiento del régimen prestacional especial y a la creación del Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio (FOMAG), y fue suya la idea de que se creara sin personería jurídica, lo que llevó a concebirlo como una cuenta especial de la Nación, regido por un Consejo Directivo integrado por tres ministros y dos representantes de FECODE, y que tuviera como funciones principales pagar a los docentes las pensiones de jubilación y demás prestaciones económicas y responder por la prestación del servicio de salud a los maestros y sus familiares más cercanos.

José Fernando Ocampo, sociólogo de la Universidad Javeriana y doctor en Ciencia Política de la Universidad de California, fue uno de los intelectuales contemporáneos más prestigiosos en el campo de los estudios históricos y en el terreno académico y educativo. Josefo, como era conocido en sus círculos más cercanos, fue el fundador y director de nuestro colectivo Tribuna Magisterial; se destacó en el Movimiento Pedagógico como duro crítico de la “educación pobre para pobres” como llamó a la propuesta educativa del régimen y fue impulsor y negociador principal de la Ley General de Educación, la respuesta del magisterio colombiano a la “apertura educativa” con la que el gobierno de César Gaviria Trujillo inauguró la era neoliberal en la década de los 90 del siglo pasado. Insistió siempre en que los mayores logros de esta Ley fueron la autonomía educativa y la libertad de cátedra, condiciones indispensables para alcanzar la educación científica suministrada y financiada por el Estado, la bandera que enarboló durante toda su vida. Para contribuir al impulso de la autonomía escolar lideró un equipo interdisciplinario de docentes vinculados al Centro de Estudios del Trabajo, CEDETRABAJO, que elaboró propuestas curriculares en todas las áreas obligatorias establecidas en la Ley 115, entregadas a muchos maestros para su discusión. En su tránsito por el comité ejecutivo nacional de la CUT contribuyó igualmente a consolidar esta central como un referente nacional de las luchas de los trabajadores y la denuncia del imperialismo norteamericano.

Como reconocimiento a su alto nivel intelectual y la incidencia de sus tesis sobre educación, al terminar su paso por la dirección nacional de FECODE fue nombrado director del Centro de Estudios e Investigaciones Docentes, CEID, y durante varios años fue integrante del Consejo Editorial de la revista Educación y Cultura, que publicó muchos de sus escritos. Allí estimuló importantes debates con diversos protagonistas de las corrientes educativas e intelectuales. Fue también integrante del Consejo Editorial de la revista Deslinde, de CEDETRABAJO, y escribió para ella gran variedad de artículos. Ocampo se destacó también como escritor y compilador de textos que son infaltables fuentes de consulta para quienes estudian con rigor la historia de Colombia y los temas principales que se debaten en el terreno educativo

omo historiador consideraba que su rol era “estudiar el pasado para iluminar el presente” y hacía énfasis en que la historia de Colombia no se puede entender sin la historia mundial y por ello escribió textos tan lúcidos como “Colombia Siglo XX. Estudio histórico y antología política”, donde analiza la historia de Colombia desde la última década del siglo XIX hasta el surgimiento de la República Liberal en la década del 30 del siglo XX, a la luz del devenir del capitalismo en imperialismo, aspecto que determina la imposibilidad de culminar con total éxito el tránsito del régimen feudal heredado de España al moderno sistema capitalista instaurado por la Revolución Burguesa Mundial. Estos estudios han sido fundamentales para definir que el principal objetivo de la revolución colombiana debe ser el de sacudirse la dominación imperialista norteamericana para construir una nación soberana e independiente capaz de proporcionar el bienestar y la felicidad que se merece el pueblo colombiano, aspiración siempre presente en los escritos de José Fernando Ocampo.

En el campo académico, además de profesor en las universidades Nacional, de Antioquia, Javeriana y Distrital, José Fernando fue autor de varios libros, compilaciones, ensayos y artículos, entre los que destaca “La educación: de la Colonia al siglo XX. Confrontaciones ideológicas y políticas”, un profundo análisis de los criterios y las confrontaciones que caracterizaron la evolución de la educación en Colombia en el transcurso de tres siglos y que explican en buena medida el estado actual del sistema educativo en nuestra nación.

Además de pensador y analista social, que expresó sus ideas en obras como “Visión marxista del hombre” y “Análisis de clase en la ciudad colombiana”, Josefo fue militante y dirigente político activo, siempre en contravía de los cánones que le marcaba su origen de clase. Durante toda su vida política, que inició en la década del 70 cuando era profesor de la Universidad de Antioquia, militó en el Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario, MOIR, en el que llegó a formar parte de su dirección nacional, y con el que participó en proyectos de unidad de la izquierda colombiana como la Unión Nacional de Oposición – UNO, el frente por la unidad del pueblo-FUP en los 70 y el Polo Democrático Alternativo-PDA entre 2005 y 2020. Crítico implacable de todos los gobiernos reaccionarios que han dirigido los destinos de Colombia desde tiempos inmemoriales, fue también firme contradictor de las desviaciones de derecha que dentro del campo democrático y de la izquierda han abogado por la conciliación con quienes han estado al servicio de la dominación imperialista norteamericana, pero igualmente confrontó, al lado de su partido, las desviaciones de extrema izquierda que han practicado y defendido la lucha armada como el método para los cambios que necesita Colombia, y que tanto daño le han hecho al país sin resolver ninguno de sus problemas estructurales. Hasta sus últimos días de militancia activa acompañó todas las tareas de construcción de un amplio frente político que incluya a trabajadores, empresarios, campesinos, intelectuales y todos los sectores que se puedan unir para enfrentar y derrotar la dominación imperialista.

La existencia física de José Fernando Ocampo, el profesor, el compañero, el amigo, el camarada, el esposo, padre y abuelo, se ha terminado, pero sus ideas revolucionarias y sus estudios históricos, educativos, sociológicos, filosóficos y políticos le confieren la inmortalidad propia de todo gran hombre y garantizan un legado de enseñanzas para varias generaciones, en especial para quienes continuamos en la brega por un mejor mañana. Paz en su tumba. Gloria eterna a su memoria.

Desde Tribuna Magisterial extendemos nuestras condolencias y acompañamiento a su esposa Amparo Gómez, a sus hijos Amelia y Santiago Ocampo Gómez y a sus nietos Paula y Sebastián Rojas Ocampo.

Cargador Cargando...
Logotipo de EAD ¿Tarda demasiado?

Recargar Recargar el documento
| Abrir Abrir en una nueva pestaña

Download

TRIBUNA MAGISTERIAL: Victoria Avendaño Pedrozo – Ejecutiva de Fecode; Timoteo Romero & Jhonson Torres, ejecutivos CUT Nacional; Diógenes Orjuela, expresidente de la CUT.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *