Movilización social en defensa de la salud pública, como un derecho fundamental

José Arlex Arias Arias, La Verdad, Cartagena, mayo 23 de 2011

Mucho se ha conocido del torcido manejo del sistema de salud, desde que el pasado tres de mayo los senadores Jorge Robledo y Alexander López destaparon uno de los nidos de corrupción más grande en la historia del país; era un secreto a voces, pero las diferentes instancias del gobierno se hacían las “ciegas, sordas y mudas” para, con su complicidad, permitir el escabroso saqueo.
 

Todos los días se conocen más datos, desde la intervención para administrar por parte de la Superintendencia de Salud a la EPS Saludcoop, la separación del cargo de su gerente Carlos Palacino, quien reconoció ganar $90 millones mensuales, hasta la actitud poco ética del actual ministro de Hacienda, Juan Carlos Echeverry, el cual a finales de 2009 y comienzos de 2010, como consultor de la firma EConcept suscribió contrato con Saludcoop para analizar el sistema de salud, recomendando: mantener la integración vertical, significa que las EPS contratan con sus propios hospitales; obtener su sostenibilidad de las reclamaciones o recobros de medicamentos y/o procedimientos no incluidos en el Plan Obligatorio de Salud; y pedir el incremento de gasto público cuyo faltante lo cubrirían los contribuyentes. Esto sucede en plena campaña electoral y lo peor es que después como Ministro no se declaró impedido para impulsar con el gobierno de Santos la ley 1438/11 que consolidó el negocio a las EPS, incluidas esas fuentes de corrupción.
 

Columnistas y articulistas, especialmente independientes, organizaciones de trabajadores, médicas, académicas y científicas que estudian el tema han tenido como base el honesto informe que la Universidad Nacional realizó para la Comisión de Regulación en Salud –CRES- para actualizar el Plan Obligatorio en Salud y definir el valor de la Unidad de Pago por Capitación, dinero que el sistema entrega anualmente a EPS por la salud de cada colombiano. Su primera conclusión fue contundente: “entre 2008 y 2009, el costo de la salud por persona fue inflado por algunas EPS hasta en un 24 por ciento”. Surgen varias preguntas aún sin respuestas: ¿por qué el Ministerio de Protección Social y la CRES duraron más de seis meses con el informe “engavetado”? ¿Por qué la Unidad Nacional del presidente Santos le aplazó dos meses el debate que venía solicitando insistentemente el senador Robledo?

Desde la promulgación de la Ley 100 en 1993 hasta hoy, las EPS incrementaron su patrimonio –parte del negocio que le queda a los dueños- en 177 veces, calculado hoy en 768 billones de pesos, con unas utilidades de 500 billones, denuncia en El Espectador la columnista Cristina De la Torre; esto indica que el marco jurídico les permitió a unas entidades, que se suponen son sin ánimo de lucro, atesorar grandes utilidades enjuagadas a través de inversiones que van al patrimonio, apropiándose de los recursos de la salud aportados por los contribuyentes y calculados en cerca de 38 billones de pesos para el año 2011, con los cuales, se podrían prestar, a través del Estado, un servicio de cobertura universal y de alta calidad.

Pero además, la Ley 100 les permite a las EPS otras prácticas criminales, como tolerar unos recobros por medicamentos y procedimientos no considerados en el POS, los cuales pasaron de 2006 al 2010 de 300 mil millones a 2,4 billones de pesos. Esto sin contar que mediante la libertad de precios les facilitaron, como ejemplo, cobrar por una pasta de acetaminofen hasta 35 mil pesos, método con el cual estafaron al pueblo en más de 800 mil millones de pesos, según denunció Robledo.
 

Los estamentos del gobierno han caído con todo sobre Saludcoop, señalada como modelo de corrupción, pero ésta es apenas una arista de la investigación. Son muchos los carteles que están detrás del sistema de salud y el negocio está montado con base en la Ley 100; por eso tienen razón quienes están convocando a una gran movilización en todas las capitales del país para el 24 de mayo próximo y cuyo objetivo principal es derogar ese marco jurídico. Hay que dejar el miedo, la indiferencia y salir a movilizarnos por la conquista de un sistema de salud público, con cobertura universal, oportuna y de alta calidad científica. No más paseos de la muerte, no esperes que los demás hagan lo que Usted no hace por sí mismo, la cita es a las 4 de la tarde en la India Catalina de Cartagena.

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