31/07/2021

Los muertos de la locomotora minera

José Arlex Arias Arias, La Verdad, Cartagena, febrero 7 de 2011

Se volvió “normal” ver al gobierno nacional haciendo anuncios en el sepelio de obreros muertos en socavones en explosiones causadas por acumulación de gases que producen la explotación minera. El pasado 01 de febrero murieron cinco en la mina “La Escondida”, vereda Peñas de Boquerón, Sutatausa en Cundinamarca. Cinco días antes habían caído 21 en “La Preciosa”, Norte de Santander, donde en 2007 habían muerto otros 31. A hoy han fallecido 36 mineros, en nueve emergencias, en lo corrido de este año.

En los últimos siete años han muerto 537 trabajadores en diferentes socavones de las minas de Colombia. Según estadísticas oficiales del Ministerio de Minas, agrupadas de más a menos, el 2010 fue el más trágico con 173 muertos, seguido por 2007 con 101, 82 en 2008, 2009 con 58, en 2006 fueron 42, el 2005 con 37 y 8 en 2004.

Ante la gravedad de la situación el ministro de Minas, Carlos Rodado, ha expresado que en el país sólo hay 16 personas para vigilar el trabajo en las minas, dedicadas en su mayoría a tareas administrativas, por lo que resulta muy difícil controlar la operación de cerca de 6 mil minas, de ellas 3 mil legales. A renglón seguido expresa que van a impulsar una gran reforma a las instituciones mineras y actuar contra las minas ilegales, con base en la decisión del gobierno nacional de convertir a Colombia en un país minero.

Según datos oficiales en Colombia hay importantes yacimientos de productos estratégicos como carbón en Guajira, Cesar, Norte de Santander, Santander, Córdoba, Boyacá y Cundinamarca con reservas de siete mil millones de toneladas; Oro en Antioquia, Chocó, Caldas, Risaralda, Quindío, Valle, Tolima, Nariño y Santander con reservas de 10,2 millones de onzas; pero además de un elemento imprescindible en la fabricación de componentes electrónicos avanzados como el coltán ubicado en Vichada, Guainía y Guaviare del cual se entregaría diez millones de hectáreas en concesión el próximo mes de abril. Esto sin hablar de petróleo, gas, plata y otros minerales.

Después de cada minero muerto el gobierno justifica que debe tomar medidas contra los millones de pobres y pequeños empresarios que llevan generaciones de familias ganándose la vida en la explotación minera y plantea como salida la famosa “legalización” que no es otra cosa que la entrega de estos recursos naturales no renovables a las multinacionales, contemplado en su Plan Nacional de Desarrollo en las famosas “Locomotoras” y cuyas regalías ha incorporado al Presupuesto General de la Nación.

Diversos analistas explican cómo se están entregando en concesión nuestras tierras: en 2002 habían 1,1 millones de hectáreas, en 2009 pasaron a 8,4 millones y al finalizar los gobiernos de Álvaro Uribe se estudiaba la entrega de 40 millones de hectáreas adicionales.

Pero además lo esencial es qué tipo de interés se está defendiendo en la explotación de nuestros recursos, si el de la patria y sus mineros o el de unas cuantas multinacionales. El senador Jorge Robledo expresa que “La regalía petrolera está en 8%, en promedio, cuando en el mundo no baja de 17%. La del oro, en 4% pero sobre el 80% de la venta, es decir, el 3,2%. Además las compañías trasnacionales no pagan impuesto de industria y comercio, ni el IVA y son numerosas las exenciones escandalosas. El propio gobierno ha señalado que el 50% de las exenciones tributarias –por ejemplo, sobre la reinversión de utilidades de las empresas–, equivalente a 3,9 billones de pesos, que benefician a los negocios mineros o petroleros”.

Los colombianos nos vemos precisados a defender la vida de nuestros mineros y que los recursos naturales beneficien a toda la población, por eso en buena hora fue creada la Red Colombiana frente a la Gran Minería Transnacional, RECLAME, una central de más de medio centenar de organizaciones, con presencia en todo el país que plantea enfrentar a la desaforada ambición de las multinacionales y las leyes que les facilitan ese despojo.

El país debe conocer que existe una campaña contra la pequeña minería, mientras avanzan proyectos de multinacionales que se quedan con el mayor beneficio económico como Cerrejón, proyecto Angostura en el páramo de Santurbán de la canadiense Greystar Resources, el de Medoro Resources en Marmato Caldas, otro en la Provincia García Rovira, Santander, en el páramo del Almorzadero

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