24/07/2021

¡Qué afrenta! El Día del Maestro, degradado por Santos a día del TLC

María Antonieta Cano, Bogotá, mayo 13 de 2012

El 15 de mayo, Día del Maestro, el gobierno de Santos cometerá la peor afrenta contra el magisterio colombiano. Una fecha que debería ser para que la sociedad en su conjunto reconozca la labor de los docentes como pilares de la educación nacional, se convertirá en el día en que entra en vigencia el TLC con Estados Unidos, la peor decisión, que gobierno alguno haya tomado en la historia de Colombia. El TLC es un tratado que hace que nuestras relaciones con esa potencia se parezcan a las que tuvimos con el imperio español en los tiempos de la Colonia. Por obra y gracia del presidente Santos, el Día del Maestro se va a ver degradado a día del TLC. Ante semejante afrenta, el magisterio colombiano está indignado y no es para menos. Como docentes, ha sido ejemplar la labor que desde las aulas y desde las calles hemos realizado para denunciar los efectos nocivos que traerá el TLC a todos los sectores de la vida nacional. Así que la idea de que el día del maestro sea también el día del TLC no nos suena para nada.
Y es que no estamos hablando de cualquier tratado. Varios analistas han advertido sobre sus consecuencias. Intervenciones como las del senador del Polo, Jorge Enrique Robledo, las columnas de opinión del periodista Antonio Caballero, los análisis del economista Eduardo sarmiento, los avisos del empresario Emilio Sardi, los estudios del analista político Aurelio Suárez, las caricaturas de Matador, entre muchas otras, han advertido hasta la saciedad que, con el TLC, el agro y la industria en su conjunto serán perdedores. Caerá la producción, crecerá el desempleo y la informalidad, caerán los ingresos y aumentarán la pobreza y la desigualdad. Ni la salud, ni la educación, ni los servicios públicos domiciliarios podrán convertirse en derechos mientras esté vigente el TLC con EU. Las compañías gringas tendrán más derechos en el país que los propios colombianos.
El TLC pone al país en la encrucijada de decidir entre un modelo económico basado en la exportación de materias primas como en la época de la Colonia, o un modelo soberano de desarrollo que se fundamente en el crecimiento de la industria y la producción agropecuaria como lo han tenido todos los países industrializados.
En adelante, el destino de nuestra nación, en buena parte, estará determinado por un hecho: si nos sometemos a los designios de Washington para ayudar a enriquecer a unos cuantos a costa del atraso de la nación, o si nos decidimos a echar atrás el TLC y construir una nación donde todos prosperemos y no solo unos pocos.
Que este 15 de mayo, sea entonces, el día en que los docentes asumamos con más tesón que nunca nuestro deber con la sociedad en que vivimos, en la que, además de contribuir a hacer de la educación un derecho para todos, emprendamos la lucha ante el desafío que nos impone el TLC.
El Día del Maestro servirá para que Santos y sus compadres, Obama y las multinacionales gringas, sepan que el pueblo colombiano no se va a entregar, que este pueblo va a luchar por el derecho a tener un futuro y una vida dignos. Que los docentes estamos decididos a luchar porque Colombia pueda vivir con progreso y con derechos. Por eso decimos: ¡Abajo el TLC con Estados Unidos! Y ¡viva el Día del Maestro!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *