LOS MEDIOCRES RESULTADOS DE LA POLÍTICA EDUCATIVA DE BOGOTÁ 2014 – 2018.

LOS MEDIOCRES RESULTADOS DE LA POLÍTICA EDUCATIVA DE BOGOTÁ 2014 – 2018.

Bogotá D.C., 04 de julio de 2019, Tribuna Magisterial Bogotá

La ciudad de Bogotá es el ente territorial en el cual se ha aplicado la política neoliberal en educación de manera más agresiva a nivel nacional, por ello la capital es la pionera en la privatización de la educación pública y, además ocupa el primer lugar en número de colegios en concesión a nivel nacional. La administración del alcalde Enrique Peñalosa recibió 22 colegios en concesión el 1 de enero de 2016 y a corte del 31 de diciembre de 2018 la cifra aumento a 27, representando un aumento del 12% en dos años, mientras que, entre los años 2016 y 2018 los colegios oficiales aumentaron en un irrisorio 0.55%, de 361 colegios en el 2016 a 363 colegios en el 2018.

La misma administración distrital reconoce que entre los años 2014 – 2018 ha intervenido para la construcción, la restitución, la ampliación o para terminar obras de infraestructura educativa de 33 colegios, cifra que es mediocre frente a las 9.219 aulas que requiere la ciudad para matricular más de 66.000 estudiantes que están por fuera del sistema escolar reportados en el año 2017 y cumplir uno de los requerimientos para implementar la Jornada Única.

La Secretaria de Educación del Distrito implemento la Jornada Única – J.U. – la reglamentación del Plan Nacional de Desarrollo del segundo gobierno de Juan Manuel Santos al pie de la letra. Según datos del Ministerio de Educación Nacional en el año 2017 había 1707 colegios en J.U. en todo el país, de los cuales 140 corresponden al Distrito Capital, el 8.2%.

 

TABLA 1 – Colegios con Jornada Única

Año Distritales Aumento % Aumento
2014 29
2015 53 24 82,8%
2016 103 50 94,3%
2017 140 37 35,9%
2018 144 4 2,9%

Fuente: Secretaria de Educación, Reportes de jornada única en Directorio Único de Establecimientos Educativos Activos de Bogotá, con corte a 31 de diciembre años 2014-2018.

 

La Tabla 1 nos indica que durante los años 2014 y 2017, los colegios con Jornada Única aumentaron en más de un 400%, de 29 en el año 2014 a 140 al finalizar el año 2017, este comportamiento se debe a que durante ese periodo las normas para la implementación de esa política no exigían cumplir con ninguna condición, pero con la entrada en vigencia del decreto 2105 de 2017, el cual es fruto de los acuerdos firmados ese mismo año entre el Misterio de Educación y FECODE, frenó el avance de la implementación de la J.U. al reglamentar para su implementación cumplir con lo establecido en la Ley General de Educación en cuanto a la Autonomía Escolar y el Gobierno escolar, y garantizar cuatro requisitos; infraestructura, alimentación escolar, planta docente y funcionamiento regular de los servicios públicos, en concordancia con la posición histórica de la Federación, sostenida desde que en el gobierno de Carlos Lleras Restrepo se eliminó la J.U. en el sector público para no invertir en infraestructura educativa.

Adicionalmente, la Secretaria de Educación del Distrito engaña a la ciudadanía al ocultar que no todos los colegios con J.U. cubren la totalidad los grados escolares, la realidad es que tan solo 41 colegios de los 144 con J.U. cumplen con esa condición, con esta artimaña la SED les miente a los bogotanos con la complicidad del Ministerio de Educación, al presentar un colegio en modalidad de J.U. cuando la ha implementado en al menos en uno de los grados de preescolar, básica o media. Con esta estrategia el gobierno nacional y distrital encubren su incapacidad para resolver la caótica situación de la infraestructura educativa y pretenden quedar bien ante la OCDE con falsos resultados frente al cumplimiento de una de las recomendaciones realizadas por dicha entidad en materia educativa.

Definitivamente los resultados de la política educativa de la capital en materia de educativa en los años comprendidos en el 2014 y 2018, comprueban que el énfasis es la privatización de la educación pública con los colegios en concesión, además, las cifras presentadas por la SED frente al avance en la construcción, la restitución, la ampliación y finalización de las obras de infraestructura educativa evidencian que se adelantan a un ritmo de tortuga demostrando la falta de compromiso del gobierno distrital para resolver el déficit de aulas en la capital. Finalmente, al analizar los resultados de la implementación de la jornada única, se observa que son presentados como una artimaña para engañar a la ciudadanía y maquillar las cifras frente a organismos internacionales. Ante esta realidad la Asociación Distrital Trabajadores y Trabajadoras de la Educación – ADE debe dirigir la lucha del magisterio de la capital y organizar a la comunidad educativa para derrotar esa lesiva política educativa.

Jhon Granados Rico

Tribuna Magisterial Bogotá