Riohacha, Guajira por Milaxi Herrera, 13 de diciembre 2017.

Como un acontecimiento histórico se debe reconocer los primeros 30 días de lucha y resistencia que han tenido las comunidades indígenas de la sierra nevada de santa marta. Histórico, porque en él se conjugaron una serie de aspectos frente a unos acuerdos firmados inicialmente en años anteriores, dentro de los cuales se enfoca, el respeto por la gobernabilidad indígena, el respeto  por el territorio, entre otros, principios  fundamentales en el vivir y en la cotidianidad que conllevan a la permanencia dentro del territorio de estas comunidades.

Sumamente importante es reconocer las primeras semanas de protesta, bloqueo y reuniones  que se llevaron a cabo; y aunque las cámaras de los medios de comunicación nacional, quisieron ignorar y desdibujar los significativos esfuerzos que traspasan la historia de la comunidad del pueblo Aruhaco y pese, a que  estos hechos sucedían ante la mirada impávida de algunos transeúntes en la ciudad de Valledupar, estos reclamos que se dieron de forma pacífica, fue asaltada por la fuerza pública que no escatimo esfuerzo en atacar brutalmente con gases lacrimógenos a un pueblo y una comunidad que se ha caracterizado de acuerdo a su organización y estructura comunitaria, por ser pasivos y calmados;  el pueblo Aruhaco mas sin embargo, se mantuvo y resistió los ataques, de los cuales fueron víctimas en especial las mujeres.

Que provoca que más de 2000 descendientes de los Tayronas bajen a la tierra del cacique Upar y empiecen a tejer una historia de lucha y resistencia?

Ante la flamante política neoliberal de entrega en concesión del territorio colombiano, pretende ceder La Sierra Nevada de Santa Marta , de manera abrupta, sin la consulta y concertación a las comunidades que la habitan, sin el consentimiento en especial de los Mamos, éste pueblo indígena no podían quedarse inmóviles ante la macabra intención del gobierno de Juan Manuel Santos, del crimen ambiental, social y cultural que viene realizando y que busca garantizar  el saqueo imperialista del territorio  nacional. Los Mamos son por derecho propio los herederos y vigilantes ancestrales de este territorio que comprende los departamentos del Magdalena, Cesar y La Guajira y hoy con sus comunidades indígenas se enfrentan a los 119 títulos mineros existentes y más de 400 solicitudes. Gran parte de estas solicitudes se encuentran en la denominada La Línea negra de la Sierra Nevada de Santa Marta; esto sin perder de vista, que ya existe intervención por parte de una hidroeléctrica en un pedazo del territorio. Este tipo de acciones inquietan a los Mamos y a los Líderes de cada una de estas comunidades indígenas. Pese a que existen zonas de reservas de parques naturales, zonas  de resguardos indígenas y esto no permite la inclusión o llegada de persona alguna, la parte del territorio conocida como LA LÍNEA NEGRA se encuentra amenazada y esta es conocida como zona especial, porque corresponde en primer lugar a la zona teológica de las comunidades indígenas de la sierra y son por lo tanto sitios sagrados.

                                                          Limites Geograficos De La Linea Negra

 

La Línea Negra se creó en 1973 por medio de la Resolución 02 del Ministerio de Gobierno, en la que se establecen los límites acordados con las comunidades Aruhaco, Kogui y Malayo. En total son 39 puntos radiales que inician en la Plaza Alfonso López en la ciudad de Valledupar y siguen al norte hacia el departamento de La Guajira, hasta llegar a la ciudad de Riohacha, y luego hacia el sur hasta el departamento del Magdalena, pasando por el Parque Tayrona y la ciudad de Santa Marta. Abarcan cerca de 18.000 km2, lo cual quiere decir que se debe observar con mucho detenimiento.

Los acercamientos que  se vienen desarrollando del gobierno Nacional con los voceros líderes de estas comunidades frente a la línea Negra es que se mantenga y respete la autonomía de los pueblos, no haya explotación, ni extracción minera en ninguna superficie del macizo. Dos argumentos fueron esgrimidos durante la creación de la Línea Negra. El primero, de tipo cultural y étnico, es la delimitación de una zona que garantice a los miembros de los distintos grupos indígenas de la región la autonomía cultural y el libre desarrollo de sus libertades. El segundo, de tipo ecológico, es que esta zona va a contribuir  a preservar el equilibrio ecológico y ambiental de la naturaleza, universo representados en piedras, tumas, cerros.” Esto implica entre otras la libre circulación, especialmente ´ cuando se trata del cumplimiento de las prácticas religiosas. La principal preocupación´ de los indígenas era que en ausencia de mecanismos de protección, la colonización´ les habría limitado el acceso a los sitios que ancestralmente han ocupado y que son referentes teológicos.

El territorio ancestral del pueblo Kaggawa, se ubica en la sierra nevada de Santa Marta y se comparte este territorio ancestral con los pueblos hermanos Aruhaco, Wiwa y Kankuamo. Es una subregión estratégica para el caribe colombiano,  en la medida en que es la principal fuente de agua para tres de sus departamentos Magdalena, Cesar y Guajira. Tiene un área calculada de 18.000 mts cuadrado.  Los ríos que nacen en este macizo montañoso producen más de 10.000 millones de metros cúbicos de agua por año, 1.5 millones de personas se benefician, entre cuencas planas, valles y sierra suman más de 280.000 hectáreas de tierras fértiles”.

La Sierra Nevada es de formación rocosa y no volcánica. Se erige como un gran sistema montañoso entre el mar y la región del Caribe colombiano, la cual cuenta con una inmensa reserva acuífera y valiosos biomas Neotropicales. El macizo está conformado por tres vertientes, 35 cuencas y más de 650 microcuencas que no sólo dan sustento a cerca de 180.000 serranos (30.000 indígenas y 150.000 campesinos), sino que se constituye en la fuente de agua de por lo menos 1.500.000 personas asentadas en los departamentos del Cesar, La Guajira y Magdalena.  Por estas razones constituye zona de luchas, en las cuales, el pueblo colombiano no puede mirar de manera aislada, ni se puede demeritar. Es la  lucha frente modelo económico y político de entrega del  territorio y para este caso de extracción minera, representada por el gobierno de Juan Manuel Santos. Defender la Sierra  Nevada es defender el agua, los ríos, la biodiversidad y por ende es defender los sitios sagrados y de pagamentos del pueblo, aruhaco, kogui, kankuamo y malayo.

En suma, la Sierra Nevada de Santa Marta es una gran “estrella del agua” que produce unos 10.000 millones de metros cúbicos de agua al año, de los cuales un gran porcentaje escurre directamente al mar Caribe, a la Ciénaga Grande de Santa Marta o a la Ciénaga de Zapatosa. Su aprovechamiento sigue siendo bajo respecto a la alta producción hídrica, al no existir obras civiles que logren regular el recurso durante los diferentes meses del año.

Según Arregocés Conchacala la revista Java Y Jate (2012) organización indígena Gonawindua Tayrona:

“La sierra nevada de santa marta es un territorio sagrado por excelencia, conformada por una gran cantidad de lugares sagrados. Para el Pueblo Kaggaba, la sierra es Sé nenulang – el universo físico y espiritual con todos sus componentes – y en ellas están los códigos del resto de la tierra. Aquí esta Africa, Europa, Asia, Oceanía y aquí se encuentran los mares  y toda la biodiversidad, los astros”

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *