DEFENDAMOS EL FOMAG Y EL RÉGIMEN ESPECIAL DE LA POLÍTICA DUQUISTA DE REFORMA PENSIONAL REGRESIVA, HOLDING FINANCIERA Y PÉSIMA SALUD

DEFENDAMOS EL FOMAG Y EL RÉGIMEN ESPECIAL DE LA POLÍTICA DUQUISTA DE REFORMA PENSIONAL REGRESIVA, HOLDING FINANCIERA Y PÉSIMA SALUD

Bogotá D.C., 23 de septiembre 2019, Tribuna Magisterial.

Cuando se nacionalizó la educación con la ley 43 de 1975 se criticó con justa razón que dicha norma sólo nacionalizó los pagos, pero no hizo lo mismo con las prestaciones y la administración. Catorce años después (en 1989) las prestaciones sociales, gracias a la lucha mancomunda de los maestros, fueron centralizadas en el FOMAG, el cual tiene como garantía ser una cuenta especial de la Nación. El primer ataque generalizado que sufrió el fondo y el régimen especial fue la ley 100 de 1993, de la cual quedamos exceptuados gracias a la lucha que libramos. Posteriormente hemos enfrentado varios ataques del gobierno de los cuales el de mayor magnitud fue el de la ley 797 de 2003, que le impuso la ley 100 en pensiones a los maestros nombrados a partir de esa fecha con la sola excepción de la edad que quedó para hombres y mujeres en 57 años. Luego vendría la sentencia de Unificación del Consejo de Estado que le quitó los factores salariales devengados para liquidar la pensión dejando únicamente los cotizados a los maestros del 2277. Y, por supuesto, la andanada contra los servicios de salud que son tan malos como más se puede con el visto bueno del gobierno nacional.

Desde hace un tiempo se viene insistiendo en una nueva reforma pensional, sobre lo cual profundizaremos más adelante. Veamos ahora El Plan Nacional de Desarrollo de Duque, el cual, entre las muchas medidas contrarias al interés nacional y al patrimonio del Estado, en su Artículo 331, revistió al presidente de la República de facultades extraordinarias por seis meses para: fusionar entidades públicas del sector financiero, tales como, Aseguradoras públicas y Fiduciarias públicas“. Dentro de esas entidades está la fiduprevisora, la cual sería comprada por un vehículo de propósito especial (SPV), constituido de la escisión del Banco Agrario, el cual sería la empresa holding. El propósito es utilizar esos capitales del Estado en la especulación financiera a nivel nacional e internacional.

El holding agrupará 12 entidades y seis empresas subordinadas. Cuando el PND justifica la holding como medio de „evitar duplicidades“ está diciendo que va a liquidar o fusionar unas o todas las fiducias estatales, Fiduprevisora, Fiduagrario y Fiducoldex. Con ello, además de estar en peligro cientos de empleos del sector, el Fondo podría quedarse sin una administradora como lo dispone la ley 91 de 1989, que lo creó como una cuenta especial de la Nación, con independencia patrimonial, contable y estadística, sin personería jurídica, cuyos recursos serán manejados por una entidad fiduciaria estatal o de economía mixta, en la cual el Estado tenga más del 90% del capital. No cabe duda de la compleja situación en que está el FOMAG y con él el régimen especial.

En lo atinente a pensiones el Gobierno Duque, los fondos privados de pensiones, Anif, Fedesarrollo y la masa de especialistas, doctos en aprobar con su sabiduría todos los entuertos contra el país que dicta el gobierno norteamericano, están tocando los tambores de otra reforma. Para ello se desata una nueva campaña de desprestigio contra el régimen de prima media, el de Colpensiones, porque los trabajadores se pensionan con el 65%, más o menos, del promedio salarial de los últimos diez años y el del magisterio ya con dos reglamentos, con el 75% del promedio de lo devengado durante el último año y el de los nuevos, que es el mismo de Colpensiones, es decir, 65,5 – 0,5 * s, donde s es el número de salarios mínimos legales mensuales vigentes.

Aduce el gobierno Duque que se debe reformar el régimen porque hay una bomba pensional. “El Estado no está a punto de quebrar por el sistema pensional, como algunos sugieren, para argumentar su reforma, sostiene ex gerente de Colpensiones. Mientras Grecia en la crisis de 2008 destinaba el 15 % del PIB a pensiones; España, el 12%; y Brasil entre el 10% y 12%, Colombia asigna el 4%”. https://unperiodico.unal.edu.co/pages/detail/la-bomba-pensional-en-colombia-no-existe/ El verdadero problema que quieren ocultar es la informalidad del 64%, consecuencia de la política gubernamental de Tratados de Libre Comercio que liquidan la industria, agricultura y comercio nacionales. A ello agreguemos que el 44% de los que tienen trabajo apenas alcanzan al mínimo. En esas condiciones no se puede resolver el problema pensional.

El otro caballito de batalla del gobierno es el de la supuesta inequidad del sistema que concentra los subsidios en los más ricos. Pero el siguiente cuadro de 2017 desmiente la falacia:

https://www.portafolio.co/mis-finanzas/de-cuanto-es-la-pension-promedio-en-colpensiones-509585 En resumen, El 86,5% de los pensionados reciben una mesada igual o menor a 3 salarios mínimos.

El Gobierno y demás interesados se vienen turnando para echarles tierra en los ojos a los colombianos. La reforma se transmuta en cada declaración o estudio, se confunde a los trabajadores, se hacen pasar las miserias de las pensiones de salario mínimo como suculentos convites, se tilda de potentados a los pensionados y se oculta el enriquecimiento fabuloso de los dueños de los cuatro fondos. Así, unas veces se habla de aumentar la edad y en otras jura y perjura Carrasquilla diciendo que la edad no será subida, otros expertos hablan de aumentar las cotizaciones. En otras propuestas se pontifica sobre unos pilares, público hasta el salario mínimo, privado de ahí en adelante. En fin, se crea la confusión bajo los cielos: se regaña a los pobres, se adula la filantropía de los magnates de los fondos, se endiosa a Sarmiento Ángulo, dueño de toda suerte de riquezas, incluido el ahorro pensional, que no es de él pero como si lo fuera, se presiona al Congreso y se trata de establecer un clima de división y desconcierto para que la reforma pase tal como la dicta el imperialismo norteamericano y sus criados locales.

A la luz de semejantes decisiones  es entendible lo que viene haciendo el gobierno para agudizar el calvario de la salud. Se trata de desprestigiar a toda costa al fondo y a la fiduciaria. Y bueno es recordar algunos ejemplos del pasado. Cuando el interés del capital financiero a comienzos de la década de 1990 era apoderarse de los recursos de la salud y las pensiones para convertirlos en mega negocios particulares, se desató una encarnizada campaña de desprestigio contra el Instituto de Seguros Sociales. Para ello los propios directivos del instituto se dedicaron a cumplir de la peor manera las funciones para las cuales habían sido nombrados, atropellando de la manera más miserable los derechos de los pacientes y creando con ello las condiciones para que los grandes medios de comunicación todos los días machacaran sobre los pésimos servicios y los teóricos del neoliberalismo repitieran en cuanto escenario les pusieran a su disposición que lo público era sinónimo de malo y lo privado de lo bueno. Y se repitieron una y otra vez las malas administraciones y las campañas de desprestigio, de modo que cuando llegó la hora de acabar con el ISS muchos trabajadores estuvieron de acuerdo. En seguida llegaron las EPS y los fondos privados de pensiones a pintar pajaritos de oro: salud a domicilio, pensionarse cuando se quiera, etc.

Los resultados están a la  vista, las fatídicas EPS han matado más gente que todas las violencias juntas y su grado de corrupción a llegado al extremo de devorar a Saludcoop, Cafesalud y Medimas sucesivamente, se ha destruido la red pública y hasta las IPS privadas han sucumbido a su poder monopólico. Después de habérsele invertido al sector decenas de billones está quebrado. Y los fondos privados de los cuales huyen los trabajadores como de la peste (el año pasado se pasaron de los fondos a Colpensiones 155.000 personas, según el presidente de esa entidad, Juan Miguel Villa) porque reducen las pensiones a una mínima fracción de lo que reciben en Colpensiones, si es que reconocen tal derecho. El andamiaje jurídico de tan tenebrosa política fue la ley 100 de 1993 siendo presidente César Gaviria y ponente Álvaro Uribe.

La unión de la falta de los servicios de salud con los altísimos grados de estrés causados por la recarga del trabajo ha causado una situación que denunció Francisco Cajiao, “de acuerdo con los días de incapacidad (de los educadores públicos), figuran el ‘trastorno mixto de ansiedad y depresión’ en primer lugar, ‘trastornos de adaptación’ en el cuarto, ‘trastorno depresivo recurrente, episodio depresivo grave presente sin síntomas psicóticos’, ‘otros problemas de tensión física o mental relacionadas con el trabajo’, ‘trastorno depresivo recurrente, episodio moderado presente’, ‘trastorno de ansiedad no especificado’ y ‘trastorno de ansiedad generalizada’, en los puestos cinco a diez. Esto muestra, simple y llanamente, que el gran riesgo profesional de los maestros es su salud mental”. https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/francisco-cajiao/la-salud-de-los-educadores-columna-de-francisco-cajiao-408012

Tampoco es una coincidencia que el Fondo de Prestaciones Sociales del  Magisterio sea atacado en cuanto a las prestaciones económicas y las de salud. No debemos pasar por alto que el ministro Carrasquilla es el jefe de la Previsora porque ésta hace parte del Ministerio de Hacienda y, a su vez, administra el FOMAG. Defendemos el carácter público de la Fiduprevísora, nos oponemos a que sea fusionada o liquidada y rechazamos la mala administración que el Gobierno Duque le ha impuesto.

Declarado inviable el fondo, administrado contra los intereses del magisterio, sin liquidar en los tiempos establecidos por la ley los contratos, olvidándose de pagar las cesantías en los términos, en peligro inminente  de liquidación la fiduciaria por la holding de la especulación financiera y destrozado el servicio de salud crea el gobierno las condiciones para obligarnos a pasar a las EPS y someternos a la reforma pensional que está cocinando.

El magisterio colombiano debe unirse férreamente para defender el FOMAG y los regímenes especiales de salud y de pensiones, y rechazar la holding financiera, la reforma pensional del gobierno de Duque y los pésimos servicios de salud. Debemos establecer un gran movimiento de protesta junto con todos los trabajadores colombianos encabezado por la CUT y las demás centrales obreras y con el acompañamiento de los partidos y congresistas alternativos.

 

TRIBUNA MAGISTERIAL NACIONAL
Victoria Avendaño, Timoteo Romero, Luisa Fernanda Ospina, Diogenes Orjuela, Francisco Torres, Elías Fonseca y Winston Petro