El incumplimiento de Duque del acuerdo para el aumentar del SGP y la crisis económica ponen en riesgo a la educación pública en el 2021.

El incumplimiento de Duque del acuerdo para el aumentar del SGP y la crisis económica ponen en riesgo a la educación pública en el 2021.

Bogotá D.C., 04 de Agosto de 2020, John Alexander Granados Rico, Asamblea de Delegados ADE, Asesor CEID-FECODE.

La pandemia profundizo la crisis económica y social que aqueja a nuestro país, y confirmo que la política del presidente Iván Duque es en favor de la riqueza del sector financiero, de las multinacionales y de los grandes empresarios que importan mercancías, en vez de garantizar los derechos y empleos dignos para los colombianos y de desarrollar el aparato productivo industrial y agrícola nacional. La decisión del gobierno nacional tendrá graves efectos en los Ingresos Corrientes de la Nación y en la financiación del Sistema General de Participaciones, y en consecuencia, en el presupuesto destinado para la educación pública, que por cuenta de los recortes económicos a los que se le ha sometido afronta la peor crisis de la historia reciente nacional, la cual empeora por la situación actual de la epidemia mundial causada por el COVID-19.

La gravedad de la situación se debe a que del Sistema General de Participaciones se destina el 58,5% para educación, el cual es más de la mitad del presupuesto del Ministerio de Educación y casi la totalidad del dirigido a cubrir de los gastos de la educación Preescolar, Básica y Media, así mismo representa la principal fuente de financiación para que los entes territoriales puedan garantizar el derecho a la educación de los niños, niñas y los/as jóvenes colombianos, adicionalmente, solo las ciudades de Bogotá y Medellín tienen la posibilidad de destinar recursos propios adicionales para realizar inversiones destinadas a la educación pública. Finalmente, durante los últimos cinco años el monto del SGP creció por debajo de las exigencias de la nómina docente, de la inflación acumulada y disminuyeron sus recursos por 2,9 billones de pesos entre el 2019 y el 2020, dato dado por el Ministerio de Educación en respuesta al derecho de petición n° 2020-EE-125419

El recorte mencionado anteriormente al SGP y en consecuencia a la partida destinada a educación se gesta en 2016, a partir de la entrada en vigencia de una nueva fórmula de liquidación de los fondos de la Sistema General de Participaciones, la cual ya no depende de la inflación causada durante el año anterior más unos puntos porcentuales adicionales, sino del promedio de la variación porcentual de los Ingresos Corrientes de la Nación de los últimos cuatro años. Es importante saber que los Ingresos Corrientes de la Nación dependen principalmente de los ingresos tributarios, de los cuales los más importantes son el impuesto a la renta y el IVA. Por lo tanto, los impuestos generados por las exportaciones de petróleo; por el desempeño de sector industrial; por el ingreso de los colombianos y el consumo de los hogares tienen un impacto enorme en los ICN.

Lo anterior permite explicar la razón del recorte a la partida del SGP para educación del 12% de este año respecto al 2019, el cual está directamente relacionado con los malos resultados económicos nacionales de los años anteriores, evidenciando la disminución de las exportaciones petroleras, en la reducción de la participación de la industria en el PIB y en el constante crecimiento de la tasa de desempleo desde el año 2015, que afecta los Ingresos Corrientes de la Nación.

La situación se agravara, porque las perspectivas económicas del presente año son negativas, es un hecho el colapso de la economía mundial, que los países latinoamericanos tendrán una recesión económica sin precedentes y que nuestro país en lo corrido del año ha acumulado resultados negativos, muy preocupantes; se proyecta una caída histórica del PIB nacional, un balance negativo en las exportaciones superior al 15%, una tasa de desempleo que supera el 20%, además,  datos suministrados por los gremios de comerciantes indican que los hogares colombianos han perdido capacidad de compra, lo que le permite a los centros de estudios económicos proyectar que la economía nacional entrara en la peor crisis de la historia.

Por lo expuesto anteriormente se puede esperar que la financiación de la educación pública para el año 2021 entrara en una crisis sin antecedentes, como consecuencia del desempeño negativo de la económica nacional el cual empujara hacia abajo la liquidación de los recursos del Sistema General de Participaciones, al tiempo que la pandemia aumentará las necesidades de inversiones en infraestructura e insumos para evitar que los colegios se conviertan en focos de ccontagio del virus y que las exigencias para el pago de la nómina docente oficial superaran los 15,7 billones de pesos, lo que corresponde 75% de la partida del SGP destinada para educación de 2020.

Así que los retos del Estado colombiano con la financiación de la educación pública en los niveles de preescolar, básica y media son enormes, realidad que el gobierno de Duque se niega a aceptar y que queda claro  al incumplir con lo pactado con FECODE de realizar una reforma a los artículos 356 y 357 de la Constitución Política de Colombia para aumentar los recursos del SGP de manera progresiva. Es una certeza que los colombianos enfrentaremos una crisis económica y social inédita en la historia, que exigirá unificar a toda la población para derrotar a esa clase política que se entregó a los intereses del FMI, del BM, del BID, de la OCDE, del sector financiero internacional y las multinacionales que en su afán de enriquecerse abandonan a las pequeñas y medianas empresas, y del mismo modo,  proponen realizar reformas laborales, pensionales y tributarias que trasladaran los costos de la crisis a los hombros de las clases trabajadoras del país.