EL PROYECTO 277 CONTRA LA LEY GENERAL DE EDUCACIÓN DEBE SER HUNDIDO

EL PROYECTO 277 CONTRA LA LEY GENERAL DE EDUCACIÓN DEBE SER HUNDIDO

Bogotá D.C., 09 de noviembre de 2020.

El proyecto de ley 277 de la senadora del Centro Democrático, Ruby Chagüí, es un ataque directo contra la Ley General de Educación camuflado en la creación de un nuevo ciclo de la educación, el ciclo maternal, que junto con el preescolar constituirían el nivel de educación inicial, de cero a cinco años con “un grado obligatorio”. Tremenda viveza, tamaña desfachatez, hacer alharaca de la supuesta educación maternal, por la cual no responderá el gobierno y de paso limitar el preescolar que debe llegar a ser de manera progresiva de tres grados (y hay un acuerdo de Fecode con el gobierno en ese sentido) a uno limitado a un grado. Es decir, mete la mano en el platillo de las ofrendas y en lugar de echar saca.

La llamada educación maternal, con la cual estarán haciendo demagogia a diestra y siniestra el gobierno y sus corifeos, seguirá siendo y en peores condiciones, una obligación de las mujeres, que se suma al cuidado de los enfermos, los ancianos y las labores domésticas sin las cuales no subsistiría la sociedad, pero que son trabajo gratuito que representa el 20% del PIB y del cual se beneficia el Estado que no invierte en el cuidado de las personas. Ese abandono estatal es fuente de discriminación, de pobreza, de falta de oportunidades, de no poder ingresar al mercado laboral para la mujer. “En el país, 30 millones de personas cuidan sin remuneración de otras al interior de sus hogares, de ellas, el 60% son mujeres y 40% hombres. El 78% del tiempo que se destina a estos cuidados proviene de las mujeres”(1). Por supuesto, también el machismo contribuye a esas injusticias. Y la gran solución de la senadora Chagüi y el gobierno a la falta de educación para los niños pequeños y al trabajo gratuito de las mujeres es establecer que le corresponde a la familia “buscar y recibir orientación sobre el cuidado, la crianza y la educación de los hijos e hijas”(2).

Le agrega al Artículo 10 de la Ley General que los establecimientos educativos tengan “licencia de funcionamiento”(3) y que desarrollen sus labores ya no “bajo pautas curriculares progresivas”(4) sino bajo “el marco técnico, pedagógico y curricular definido por el MEN(5) con lo cual se reduce y violenta la autonomía escolar, asunto de la mayor gravedad porque es un ataque directo a la democracia, coarta la discusión académica e impone una educación por competencias, contraria a la ciencia y que contribuye a mantener en la pobreza y el atraso al país.

Ya entrado en gastos el gobierno y la senadora de marras y quitándose el disfraz de la educación maternal entran a hacha en el Artículo 13 de la Ley General de Educación, desfigurándolos a tal punto que convierten los fines comunes de la reforma educativa más avanzada de Colombia en un amasijo reaccionario, anticientífico y desprovisto de toda seña de compromiso con la soberanía y la cultura nacionales, que es lo peor de todo lo que ha sufrido el país en materia educativa.

Así, el bello y democrático numeral 1) de los fines de la Ley General establece “el pleno desarrollo de la personalidad sin más limitaciones que las que le imponen los derechos de los demás y el orden jurídico, dentro de un proceso de formación integral, física, psíquica, intelectual, moral, espiritual, social, afectiva, ética, cívica y demás valores humanos” es suplantado por  el literal a) de la reforma, “formar la personalidad y la capacidad de asumir con responsabilidad y autonomía sus derechos y deberes”. Con la amputación del numeral 2) de los fines acaban con “la formación en el respeto a la vida y a los demás derechos humanos, a la paz, a los principios democráticos, de convivencia, pluralismo, justicia, solidaridad y equidad, así como en el ejercicio de la tolerancia y de la libertad”. El numeral 5) desaparece y con él “la adquisición y generación de los conocimientos científicos y técnicos más avanzados, humanísticos, históricos, sociales, geográficos y estéticos, mediante la apropiación de hábitos intelectuales adecuados para el desarrollo del saber”. El 9) no va más y eso que se trata de “el desarrollo de la capacidad crítica, reflexiva y analítica que fortalezca el avance científico y tecnológico nacional, orientado con prioridad al mejoramiento cultural y de la calidad de la vida de la población, a la participación en la búsqueda de alternativas de solución a los problemas y al progreso social y económico del país”. Y  acaban con el 6), “el estudio y la comprensión crítica de la cultura nacional y de la diversidad étnica y cultural del país, como fundamento de la unidad nacional y de su identidad”.

La modificación del Artículo 15 de la Ley General en el cual definen la educación inicial es una burla descarada en la cual cuentan “con la familia como actor central de dicho proceso”. La modificación al Artículo 16 sigue en el mismo tono burlesco hablando dizque de universalidad cuando desde el principio han determinado un solo grado ¿cuál universalidad, equidad, diversidad, corresponsabilidad, integralidad y carácter dinámico con un solo grado? ¿Cuál participación activa del Estado con un solo grado? Mejor decir que la participación activa consiste en cercenarle a los fines de la educación la democracia y la ciencia y acabar con el preescolar de tres grados. Desde la constitución política de 1991, pasando por la ley general de educación del año 1994 donde se establece que la educación preescolar es la ofrecida al niño para su desarrollo integral, pero especialmente en el decreto 1860 de 1994 artículo 6 que dice que la educación preescolar es la ofrecida a los niños antes de iniciar la educación básica y está compuesta por tres grados. Más adelante el decreto 2247 de 1997 reafirma la importancia de esta etapa en la formación del niño.

Nos oponemos a este tramposo proyecto de Ley por cuanto niega a los niños de 3 a 5 años la oportunidad de cimentar su desarrollo en la educación basada en el conocimiento científico y pedagógico del desarrollo neuronal, psicológico y social de la niñez como elementos fundamentales para la educación básica, media y técnica.

No puede el Congreso de la República aprobar una medida totalmente regresiva y desfavorable para la niñez colombiana.

 

 

¡ABAJO EL PROYECTO DE LEY 277!

¡TODOS AL PARO EL 19 DE NOVIEMBRE!

 

Equipo Sindical de Educadores Demòcratas-ESEDA, Tribuna Magisterial Nacional  y Fuerza Alternativa Sindical – FAS