EL ADIOS A LIDA PAUL DE SANABRIA

EL ADIOS A LIDA PAUL DE SANABRIA

Bucaramanga, 13 de agosto de 2020, Jesús María Gereda, Tribuna Magisterial.

Una inmensa tristeza invade los corazones de quienes conocimos y tratamos a la compañera y amiga LIDA HELIA PAUL DE SANABRIA, al enterarnos de su muerte en la mañana del día de hoy 13 de agosto, en la ciudad de Yopal (Casanare).

Tameña de nacimiento, un 29 de octubre de 1950, se vinculó desde muy joven al magisterio rural araucano, que, aunque con muchas dificultades para su ejercicio, lo compensaba con el entusiasmo la dedicación y la mística que requiere la noble misión de educar. Eran las épocas en las cuales se estaba consolidando la organización sindical del magisterio a la cual no dudó en afiliarse.

Las décadas del 70 y 80 fueron de grandes luchas del magisterio por la defensa de la Educación Pública y los Derechos de la profesión docente. LIDA PAUL fiel a la tradición de lucha, de los hijos de la “Cuna de la Libertad”, junto a Neyda Eslava, su colega, amiga y compañera, estuvieron siempre al frente de las tareas, orientación y movilizaciones del magisterio tameño afiliado a la Asociación de Educadores del Arauca ASEDAR.

Como directiva de la filial de Tame y delegada en múltiples ocasiones a la Asamblea General, participó y desarrolló su actividad sindical y su activismo político como integrante de Tribuna Magisterial, en las luchas que culminaron con la consecución del Estatuto Docente, la Ley General de Educación y el Fondo de Prestaciones del magisterio, triunfos que son un legado al magisterio tameño, araucano y colombiano.

La actividad sindical y política no le impidió cumplir a cabalidad con sus compromisos de madre, maestra, esposa y ama de casa, además de las preocupaciones por la problemática social que vivía la región, y el apoyo a las protestas y a los intentos de organización del pueblo, como lo hizo promoviendo y asistiendo a la Asamblea de fundación de la Organización Campesina Intendencial de Arauca, OCIDA

Tampoco le faltó tiempo para ser una mujer elegante en el porte y en el vestir, que gozaba de buen humor, con el apunte oportuno para celebrar un éxito, subir los ánimos en un revés, animar una reunión de trabajo o desarmar los argumentos a un enfadado contendor.

 A su familia: su esposo Francisco Sanabria, sus hijos Robin Edmundo, Claudia Xiomara, Lidda Yaneth y Francisco, a sus nietos y demás familiares nuestro abrazo solidario por la dolorosa partida de su ser querido.

 

¡PAZ EN SU TUMBA COMPAÑERA LIDA!