¿Cómo es lo de la jornada escolar extendida en Bogotá?

¿Cómo es lo de la jornada escolar extendida en Bogotá?

María Antonieta Cano, Bogotá, febrero 18 de 2012

Ningún maestro tiene dudas sobre las bondades del restablecimiento de una sola jornada escolar diurna. Desde 1968, cuando el gobierno de Carlos Lleras Restrepo estableció la doble jornada como una medida de emergencia para aumentar la cobertura sin invertir en construcción de planteles, la calidad de la educación pública sufrió un duro golpe. Pero lo que se estableció como emergencia se quedó como una política permanente, demostrando la incapacidad del Estado para propiciar una verdadera calidad de la educación.
En su lucha por la defensa de la calidad educativa, el magisterio logró recuperar el concepto de jornada única, el cual quedó establecido en la Ley General de Educación, pero hasta hoy continúa siendo letra muerta.
La forma que le da el Secretario de Educación de Bogotá, Óscar Gustavo Sánchez Jaramillo, de implementar una jornada extendida, desdibuja esta legítima aspiración de los maestros no solo porque cambia la palabra “única” por “extendida”, sino por las implicaciones de fondo que traerá pues la medida no elimina la doble jornada sino que la extiende.
Para aplicarla, el Secretario afirma textualmente: “La jornada completa puede ser que usted tenga en una misma institución la jornada de 8 de la mañana a 3 de la tarde y otra de 10 de la mañana a 6 de la tarde. Significa que entre las 10 de la mañana y las 3 de la tarde (en el horario en que se cruzan las dos jornadas) hay una franja en la que se pueden hacer otras actividades de calle, en comunidad, con los museos, los procesos de participación ciudadana” (Entrevista EL TIEMPO enero 11 de 2012)
Según esto; ¿Dónde van a estar los más 30 mil docentes y los 1’025.000 estudiantes que hacen parte del sector público desde las diez de la mañana hasta las tres de la tarde? ¿En las calles? ¿En los museos? ¿Todos? ¿Habrá un reajuste salarial para los docentes? O ¿Qué entidad va a atender estas actividades? ¿ONG´s? ¿El sector privado? No hay claridad en la propuesta.
Para implementar la jornada única en Bogotá, como lo ordena la Ley General, se requiere aumentar la infraestructura, la planta de personal docente y administrativo y la destinación presupuestal para que la educación sea financiada y administrada directamente por el Estado.
El Distrito cuenta con 709 sedes educativas en las que estudian los niños que hoy están matriculados en el sector público distribuidos en dos jornadas escolares cada una de 6 horas. Para cubrir a toda la población estudiantil en una jornada se requiere aumentar en una tercera parte la planta física y se estima que sería necesario contratar a por lo menos un porcentaje similar de docentes nuevos, para que la jornada única sea una realidad.
La permanencia de los estudiantes por más tiempo en la institución implica también garantizar una adecuada alimentación para docentes y estudiantes, con refrigerios y almuerzos, para lo cual también debe haber mayor presupuesto.
Frente a estos criterios básicos, ¿qué plantea en concreto la Secretaría de Educación Distrital? ¿Cuál va a ser la concurrencia del gobierno de Santos en la materialización de la medida? Estas cuentas sencillas demuestran que es poco probable que, durante la actual administración se pueda eliminar la doble jornada y, muy por el contrario, se pondrá nuevamente a los colegios del distrito a asumir medidas que afectarán la educación de los estudiantes bogotanos.